Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 19 Abril, 2013

 Cleveland. Cómo han perdido brillo y fantasía varias disciplinas deportivas, específicamente dos de las que más me apasionan: tenis y béisbol.
En el tenis ya desapareció prácticamente el juego en la net, aquellas jugadas de McEnroe, Agassi, Edberg que se iban a la red a volear duro y levantaban de las gradas a los aficionados. Hoy impera la fuerza del servicio y usted puede ser el mejor del mundo con solo tener un buen saque y a la red, saludarla de largo.


Peor en el béisbol. Los estadounidenses lo han robotizado de una forma aparatosa y cada vez se ven menos los toques de sacrificio y los robos de base. Decenas de beisbolistas que ganan millones de dólares no saben tocar la pelota. Es frustrante ver por ejemplo a jugadores como Carlos Santa de los Indios, Travis Hafner de los Yanquis, David Ortiz de Boston, que a la hora que batean les dejan libre toda la tercera base y la mitad del campo corto. El infield se coloca entre primera y segunda porque saben que el batazo va ahí… y va ahí.
No hay magia; no hay talento, no existe la improvisación.
Y cuidado que el fútbol busca el mismo camino con la desaparición de los jugadores creativos.
Para retomar el tema repetitivo y consecuente de las derrotas de los Indios, la noche del miércoles no me había sentado en el estadio y ya iban perdiendo con Boston 3-0. Le dieron palo a Justin Masterson el abridor estelar de La Tribu. Si Masterson se cae y ya con Ubaldo Jiménez despedazado, la temporada pinta negra para los indígenas. Yo siempre les digo a mis amigos beisboleros que los Indios deben jugar al revés.
Qué lance el primer inning Chris Pérez, su cerrador estrella; el segundo Vinnie Pestano, una máquina de lanzar strikes, el tercero Joe Smith y luego que siga el bulpen que ha jugado de maravilla esta temporada. Los abridores que descansen.
Escribo esta nota horas antes del partido entre Limón y Saprissa de cuyo resultado dependen varios intereses para la jornada de fin de semana, sobre todo ese Saprissa-Pérez que tiene a los manudos en vilo. El 4-0 a Santos le permitió a la Liga mejorar su promedio de goleo en la tabla, un factor que puede definir una clasificación. ¡Cuidado Cartaginés en Puntarenas que ya Herediano los tiene en el radar! También Carmelita puede visar el pasaporte del viaje a segundas de San Carlos, cuando los pronósticos lo dictaban al revés.

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