Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 13 Febrero, 2013

Ya el Cartaginés dio un golpe de efecto.
Derrotó al Herediano en el Rosabal Cordero.
Esta noche en el estadio Ricardo Saprissa, tiene la oportunidad de asestar el segundo golpe.
Dejémonos de vainas.
Si bien es cierto todos los partidos valen lo mismo en cuanto a puntaje se refiere y se suma igual derrotando a San Carlos que a la Liga, pegarles a los grandes tiene su efecto porque son las victorias que conducen al título.
Son las que dan fe y motivación.
Porque al fin de cuentas la disputa del título arranca verdaderamente en la segunda fase, una vez clasificados los cuatro equipos que llegan a ella y es ahí, donde el equipo de Javier Delgado, que está en ruta muy temprana hacia esa clasificación, tiene que demostrar de qué piel está hecho.
Entonces, si se diera el caso de que el rival de los brumosos fuera el Herediano, el antecedente de la primera vuelta, con ese triunfo de los cartagos en el patio florense, va a pesar y mucho, ni que decir si los azules vuelven a hincar a los rojiamarillos en el Fello Meza en la segunda vuelta.
Repasen lo que le sucede al Atlético de Madrid y desde hace muchísimas temporadas: los colchoneros vencen a todos los equipos de la liga, menos a los grandes. Hace como mil años que no le ganan un partido al Real Madrid y sucumben fácilmente con el Barcelona.
Por eso el Atlético de Madrid no campeoniza.
No tienen capacidad o están bloqueados mentalmente para dar los golpes de efecto que conducen a la corona: hincar a los grandes, derrotarlos, pasarles por encima.
Al desaparecido equipo de Brujas le sucedía algo similar.
Ganaba y ganaba. Jugaba contra Saprissa o la Liga y perdía.
Campeonizó en una final inédita y atípica frente a Puntarenas.
No hay que ser tan iluso o infantil para suponer que derrotar al Saprissa, sería un triunfo de verdad para el Cartaginés. No.
Todos los cinco triunfos en fila que lleva el equipo de Javier Delgado son de verdad, ninguno es de mentirillas, pero golpear a los morados en su territorio esta noche, sumado al triunfo frente al Team, va a inyectar al poderoso equipo azul de una motivación extra que lo va a hacer más fuerte en lo que resta del verano.
Saprissa tiene la palabra, pero no solo la palabra. Tiene equipo de sobra para frenar al puntero; para quitarle el invicto, para ponerlo a pensar y a reflexionar que si desea la ansiada corona, la ruta estará repleta de espinas.

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