Logo La República

Domingo, 24 de octubre de 2021



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Martes 08 enero, 2013

Gaetano Pandolfo

Ricardo Chacón, el papá de la criatura, se volvió a poner el overol; el número 13 de Liga Deportiva Alajuelense, que con sus largas piernas atrapaba a los veloces delanteros rivales que pretendían perforar el sector izquierdo de la retaguardia eriza, allá por las décadas 80-90, no se limitó a visitar un día el Hospital de Niños, regalar unos juguetes y olvidarse del asunto, como lo hacen otros.

Su primera visita a la sección de oncología del benemérito hospital, marcó a Ricardo para siempre porque lo acercó al dolor y al entorno de decenas de infantes que en etapas terminales muchos de ellos, veían y sentían a los futbolistas demasiado distantes. Resultaban ídolos intocables y para varios niños quedaba lamentablemente poco tiempo de llegar a ellos.

¡Manos a la obra!, dijo Ricardo.

Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña.

Había que acercar a las partes.

Si bien era cierto que los futbolistas visitaban ocasionalmente el hospital, resultaba urgente que los niños fueran a los estadios para estar cerca de sus ídolos y fue entonces, hará unos 15 años, que Ricardo Chacón se unió a otros futbolistas, dirigentes, periodistas y otros sectores ligados al fútbol para liderar a un grupo de voluntarios que se pusieron a cooperar con la Asociación Lucha Contra el Cáncer Infantil y darle vida a la obra cumbre de Chacón y sus amigos, los ya tradicionales “90 minutos por la vida”, que mañana en el Estadio Nacional tendrán nueva edición.

Ricardo Chacón ha sido padrino de varios de estos niños enfermos; a algunos, lamentablemente los ha acompañado hasta el descanso final. Muchos futbolistas apadrinan a otros infantes. Es una causa humana, muy hermosa y ejemplarizante dentro de tanto dolor.

El lema del Club Activo 20-30, del que me honro en ser miembro ex-activo, diploma que me otorgaron en 1981, dice que “nunca un hombre se enaltece tanto, como cuando se arrodilla para ayudar a un niño”.

Bueno, mañana miércoles nadie tiene que arrodillarse para ayudar a estos niños, lo que hay que hacer obligatoriamente es comprar los boletos para presenciar los duelos entre Alajuelense, Herediano, Saprissa y Cartaginés y ser testigo de ese espectáculo tan dramático, tan emotivo, tan humano, de poder apreciar, en medio de inevitables lágrimas, las miles de sonrisas de estos pequeños, extasiados en una noche mágica al lado de sus héroes.

¡Que nadie falte y que todos paguen!


NOTAS ANTERIORES







© 2021 Republica Media Group todos los derechos reservados.