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Jueves, 15 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 13 febrero, 2008


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
[email protected]

Eduardo Li les suplica a los costarricenses involucrados con el entorno de la Selección Nacional que quien tenga la varita mágica para solucionar y resolver el estado caótico de la tricolor se lo haga saber.
A estas alturas del partido no existen los magos ni mucho menos la magia futbolística que pueda sacar al grupo de Hernán Medford de la incertidumbre que vive.
Pero debemos seguir con Hernán y esperar los acontecimientos.
Resultará muy difícil que por arte de magia, un equipo que ha jugado tan mal en casi todos sus partidos, empiece a jugar bien en la eliminatoria. Eso es como pedirle peras al olmo.
Sin embargo, puede que al final de la eliminatoria se dé la combinación de resultados entre todos los participantes, que nos otorgue uno de los tres lugares fijos a Sudáfrica o al menos, el repechaje contra el quinto de Suramérica.
A falta de técnica y de práctica de un fútbol moderno, a los jugadores nacionales les da a veces por sacar la casta y otros se sienten heridos en su amor propio por el exceso de críticas a su manera de jugar, que hasta por sacarse el clavo con los periodistas, levantan el rendimiento para dejar a muchos callados y de eso se beneficia el grupo.
Aunque todos afirman que en la zona hay dos grandes, Estados Unidos y México, que acapararán los primeros lugares al Mundial y la “mostacilla” debe repartirse el resto, que es escaso en espacio, muchas cosas pueden suceder ya en la eliminatoria y alguno de los grandes puede caer. Si no que lo diga Inglaterra para la Eurocopa.
Jugar la eliminatoria y quedar eliminados no es nuevo para los ticos: nos sucedió en ruta a Estados Unidos 94 y Francia 98.
Clasificar e ir a la máxima cita del balompié universal, tampoco es novedad para nuestros aficionados: fuimos a Corea-Japón 02 y Alemania 06. Antes a Italia 90.
Entonces, suceda lo que suceda en esta ocasión no va a revolucionar el estado de postración del fútbol costarricense, de manera que de lo que se trata es de tomar decisiones revolucionarias para un futuro cercano y esas decisiones tienen que estar encaminadas por ahora al fortalecimiento técnico, físico y académico de nuestras ligas menores.
De esto oigo hablar mucho al jerarca federativo Li y ya se han publicado buenas noticias sobre lo que coordina Carlos Watson con un grupo de instructores criollos en esos niveles, incluso con reclutamiento de talentos en todo el territorio patrio. Esto es muy bueno.
Lo que sucede y ese es nuestro modesto criterio, es que ese trabajo de don Carlos debe ser reforzado y bien alimentado con la presencia de técnicos extranjeros maestros del juego del fútbol y con experiencia en la formación de talentos en sus respectivos países, de manera de que en unos 12 años (tres eliminatorias mundialistas incluyendo la que viene), el fútbol nacional tenga en su primera división a jugadores que sepan jugar bien al fútbol, asunto vital que hoy escasea.