Gaetano Pandolfo

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Sábado 9 Febrero, 2008

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Mauricio Moular nos envió ayer este comentario del que entresacamos los principales párrafos.
“Quisiera referirme a la falta de organización a nivel general en el deporte costarricense. Es una lástima que se desperdicie tanto talento joven por falta de recursos económicos, falta de estímulo y por supuesto por falta de una planificación ordenada.
Me centro en el fútbol de Costa Rica, el cual ha demostrado ser uno de los más mediocres e involucionados del mundo. Yo pregunto: fuera de Centroamérica, ¿qué título importante ha ganado este deporte a nivel de selecciones?
Este deporte se hunde cada día más en la mediocridad de un campeonato local jugado en pésimas canchas y en donde el pobre aficionado paga por un espectáculo de segundo o tercer nivel. Hoy en día el deporte, cualquiera que sea, requiere verdaderos atletas cuyo rendimiento se basa en la preparación física para mejorar la fuerza, la velocidad y la potencia, entre otras. En nuestro país los futbolistas no son verdaderos atletas, no hay intensidad ni ritmo, y el resultado son partidos lentos, aburridos, de poca calidad.
Quiero citar dos ejemplos: Nery Brenes y Leonardo Chacón. El primero, joven velocista limonense que entrena en condiciones sumamente limitadas para un atleta de nivel olímpico. El segundo, un joven liberiano, soberbio triatlonista, número uno del continente americano, un diamante que aún puede brillar más gracias al aporte de una empresa privada que lo convirtió en deportista profesional. ¿Qué tienen en común estos dos extraordinarios jóvenes deportistas? Es muy simple: disciplina, perseverancia, fuerza de voluntad, coraje, ambición, amor al deporte, ellos tienen sed de triunfo, ambos tienen metas claras y luchan día a día por obtenerlas. Ellos, a diferencia de algunos ídolos criollos futbolistas, no salen en las noches a los bares, ni buscan figuración con la modelo de moda, ni mucho menos reciben ingresos millonarios, ni la adulación de la prensa, ni exigen premios a cambio de resultados. Ellos no son parte de la maquinaria comercial movida por intereses económicos que tiene montada el fútbol; aunque irónicamente podrían generar millones si tuvieran el apoyo necesario. En Costa Rica hay talento para fabricar campeones del mundo. Pero estos atletas no acaparan titulares después de sus actuaciones, sencillamente son ignorados.
Irónicamente también los pocos momentos de gloria del deporte costarricense han sido gestados por deportes individuales, que son los que reciben menos apoyo. Por qué insisten en idolatrar y llamarles héroes a los futbolistas del Mundial de Italia 90, ¿es que acaso quedaron campeones?
Ustedes, comunicadores, tienen la oportunidad de utilizar su profesión para comunicar con objetividad. Al fin y al cabo es su deber. Ayúdennos en ese sentido y no formen ídolos de barro. ¿Por qué les cuesta tanto decir las cosas como son?”.