Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 22 Diciembre, 2016

Sinceramente no sé cuál institución podría convocarlo u organizarlo, si una propia del fútbol como la Federación o la Unafut u otra ajena al juego pero con profesionales que puedan aportar a la causa, porque nos parece urgente citar a una “encerrona” de un par de días con los doce directores técnicos y sus asistentes de los equipos que van a jugar el Torneo de Verano, para educarlos y evitar los penosos sucesos que se acrecentaron en el recién terminado campeonato de Invierno.


No puede ser, y se debe evitar con un gran esfuerzo orientador, que en el fútbol costarricense los grandes actores y los que acaparan títulos y portadas no sean los futbolistas, sino los técnicos y los cuerpos arbitrales.


En el torneo de Invierno que ganó justamente el Deportivo Saprissa, el fútbol nacional tocó fondo y hasta da pena y vergüenza leer los titulares un día después de cada partido. Se asemeja a una página de sucesos.


Solo se habla de multas y suspensiones y nada de calidad de juego. Clubes sancionados por actos violentos en sus estadios y jugadores suspendidos por ofensivas verbales y físicas a los jueces de los encuentros.


Repasen la prensa deportiva del pasado martes y lo comprobarán; aquello parece un terremoto dada la cascada de multas y suspensiones.


Esto es muy triste y muy penoso, de manera que se debe hacer un esfuerzo con profesionales multidisciplinarios, que den lecciones de ética, educación, tolerancia, profesionalismo, paciencia, madurez, cordura, raciocinio, a tanto entrenador vociferante, polémico, inmaduro, intolerante, que no aceptan los errores humanos de los jueces, las virtudes del rival, sus propios yerros y encienden las hogueras de la agresión y la violencia en cada jornada de nuestro campeonato.


Lo sucedido específicamente en el Invierno da vergüenza, el fútbol costarricense a nivel de clubes y campeonato va en picada, de manera que se debe cortar de tajo ese tumor maligno que envenena el alma de tantos personajes que giran en el entorno de nuestro deporte favorito.


La mejor salida, la más sana propuesta es la educación; que se reúnan todos, que los orienten, que conversen, que maduren, que se den la mano y se propongan entre todos competir en un torneo de Verano más refrescante, más sano, más futbolístico, que erradique de tajo la agresión verbal.