Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 14 Noviembre, 2016

El béisbol de las Grandes Ligas es uno de los deportes más fríos y menos románticos del planeta. Se mueve como negocio y punto final.

Los gerentes de los 30 equipos mueven sus fichas como mercadería y así una noche un beisbolista defiende un uniforme, lo venden una hora después y al día siguiente está defendiendo otros colores.

Los campeones del mundo, los Cachorros de Chicago, no escapan al fenómeno o a la “mala costumbre”. Terminada la fiesta por la conquista de la ansiada corona, tarea que les costó 108 años, los monarcas del béisbol profesional se empiezan a resquebrajar en la agencia libre.

Dado el estatus de agente libre del cerrador Aroldis Chapman, muchos creen que el gran rompecabezas que tendrán que armar los Cachorros de Chicago será su bullpen. Si Chapman consigue un gran contrato multianual, probablemente no vuelva con el equipo, y los Cachorros renovarán su bullpen con algunos brazos decentes y baratos.

Sin embargo, la pregunta más apremiante gira en torno a la agencia libre de Dexter Fowler. El jardinero central fue parte esencial en la corrida campeonil de los Cachorros y el equipo no tiene un reemplazo obvio para el puesto de primer bate. Ellos podrían reemplazar el dominio defensivo de Fowler en el jardín central con Albert Almora. El guante de Almora es tan bueno como el que más, y los Cachorros lo tuvieron en tan alta estima que lo mantuvieron en su roster de postemporada.

Fowler tendrá 31 años para el Día Inaugural y probablemente esta sea su última oportunidad de conseguir un gran contrato multianual. Como Almora está a la espera de su oportunidad, es poco probable que los Cachorros comprometan tres o cuatro años con un jugador cuyos números probablemente comiencen a retroceder.

También cuentan con Kyle Schwarber a tiempo completo como jardinero de esquina, y Jason Heyward, quien puede hacer labores de emergencia en el central. Y no se olviden del poderoso jardinero Jorge Soler, uno que siempre es mencionado en todos los cambios, que es Ben Zobrist y el sólido Matt Szczur. Por supuesto, Soler podría convertirse en la mejor ficha de cambio de los Cachorros.

Perder la habilidad de Fowler como primer bate es un gran golpe. Pero los Cachorros saben que su manager Joe Maddon puede ponerse creativo y tienen un sinnúmero de jugadores cuyas mejorías parecen inevitables.