Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 7 Agosto, 2009



Un sector de la prensa deportiva nacional ha puesto en el tapete un tema que llama la atención, sin ser específicamente relevante.
Más o menos el asunto camina en el sentido de que siendo la Selección Nacional un reflejo de los equipos que participan en el campeonato… ¿por qué la tricolor triunfa en la hexagonal y practica un fútbol tan diferente al que muestran los clubes en el campeonato, e incluso a nivel internacional, dado que mientras Costa Rica lidera la hexagonal mundialista y juega bien al fútbol, el Herediano es borrado del torneo de clubes del área y el mismo Saprissa cumple con una serie de pretemporada plagada de reveses, contra equipos de segundo orden del mismo fútbol mexicano?
Nuestra opinión es que los partidos del campeonato retratan la realidad del estado y calidad de nuestro fútbol, mientras que la ruta que cumple el equipo que entrena Rodrigo Kenton en la eliminatoria a Sudáfrica, es excepción a la regla.
La mayoría de los partidos que ha jugado Costa Rica bajo la tutela técnica de Kenton, no son normales dentro del entorno de mediocridad futbolera en que se desarrollan nuestros campeonatos.
Si nos ubicamos en la realidad y como aporte personal, he presenciado en vivo y a todo “descolor”, dos partidos del Torneo de Invierno que apenas arranca: Saprissa-Ramonense y Cartaginés-Herediano.
Si le quito los primeros 20 minutos del juego en el Fello Meza, donde apreciamos y aplaudimos a un Cartaginés de verdad cautivante, todo el resto es para bostezar y estamos metiendo en el saco, un partido completo nada menos que del Saprissa, uno de nuestros trapitos de dominguear.
Agreguemos que muy pocos partidos de nuestro campeonato y no solo el actual que apenas madruga, se pueden comparar con el Costa Rica-Estados Unidos de la hexagonal o el México-Costa Rica de la Copa Oro y quizá por esto surge la interrogante de la prensa deportiva criolla.
Entonces, para que esta diferencia se dé, o para hallar una respuesta a por qué la “Sele” juega bien y los clubes nacionales juegan mal, hay que analizar también factores ajenos al terreno de juego que tienen que ver con proyecciones, ilusiones, metas cercanas a alcanzar, premios, entorno, mente, gratificaciones y otros detalles y factores que son completamente distintos si el futbolista viste la camiseta tricolor, de cara a un mundial de fútbol y lo que eso significa, a jugar un aburrido campeonato que prácticamente no te lleva a ninguna parte.
Si sumamos factores individuales como puede ser la motivación de un Warren Granados, Daniel Cambronero, Darío Delgado, extraídos en solitario de clubes chicos al engranaje del equipo de todos, acoplados al factor global, casi por lógica hará que los resultados de sus aportes resulten más positivos y diferentes.

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