Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 25 Marzo, 2009

NOTA TANO


Siempre es emocionante enfrentarse a México; es un choque de pasiones, pero el partido que Costa Rica tiene que ganar no es el del sábado en el Estadio Azteca, sino el del siguiente miércoles en el Ricardo Saprissa, contra El Salvador.
Rodrigo Kenton tiene esto muy claro y por eso en sus manifestaciones le gusta bajar los decibeles al compromiso ante los mexicanos y afirma que tiene igual o mayor relevancia el juego que sigue contra los cuscatlecos.
Kenton sabe y en eso deberíamos seguirlo y apoyarlo con inteligencia y no con fanatismo y pasión, que al Mundial en Sudáfrica se clasifican tres selecciones de Concacaf en forma directa y en ese sentido, es exactamente lo mismo quedar de primero que de tercero.
Si fuera que al que ocupe el primer lugar lo ubican en el Mundial en un grupo con Mónaco, Belice y Granada y al que queda tercero con Brasil, Inglaterra y Nigeria pues habría que replantear las cosas, pero no es así.
No me canso de repetir que esta eliminatoria hacia el Mundial no es tan difícil, si se parte del hecho de que a las seis selecciones en brega la FIFA ya les regaló la mitad del camino, de manera que todas arrancaron no desde el punto de salida, sino de mitad de pista.
Entonces, como bien lo manifestó Alexandre Guimaraes en su oportunidad, caer en México el sábado hay que verlo como “derrota presupuestada”, pero perder con El Salvador, sí sería preocupante.
Estamos claros en que la selección que gane sus cinco partidos como local se va para el Mundial, sobre todo si pellizca algo afuera, de manera que el triunfo 2-0 contra Honduras fue fundamental; caer en México asunto normal y ganarles a los cuscatlecos un paso gigante hacia la clasificación.
No se trata de restar emoción y entusiasmo al juego del sábado; desde niños nos acostumbramos a ver en México el gigante a vencer; en nuestra adolescencia madrugamos varios domingos para estar de pie desde las tres de la mañana en algún sector del Estadio Nacional para mirar el clásico del área.
Vimos personalmente prácticamente todos los partidos Costa Rica-México, cuando nos los ganaban, con la Tota Carvajal, Jamaicón Villegas, Del Muro, Cárdenas, Nájera, Chava Reyes, Borges, Héctor Hernández y otros.
También estuvimos en Toluca para el 7-0 con Etchegoyen, pero estábamos sentados en sol cuando ganamos con Vivó Gobán y aquel golazo del Príncipe Hernández, de manera que hemos mamado a plenitud la teta de este clásico.
Entonces, no seremos nosotros quienes le bajaremos el dial de la emoción, pero es bueno reflexionar y alertar de que este México-Costa Rica es solo un partido más y que perderlo no resta, diríamos, en casi nada las posibilidades criollas de ir al Mundial, siempre que derrotemos a El Salvador en el juego siguiente.

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