Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 29 Octubre, 2008

NOTA TANO


Un equipo que cuenta con Lionel Messi, Sergio “Kun” Agüero, Carlos Tévez y Juan Román Riquelme en sus líneas puede jugar solo. Y si además, suma otras siete superestrellas en su formación, la mayoría alineada en los mejores equipos del mundo, cualquiera lo entrena.
Hasta Diego Maradona.
Consciente de que Maradona en sus 48 años de vida ha sido muchas cosas, menos entrenador, aunque haya ejercido esa función al igual que miles de futbolistas retirados, sin pasar por la Academia, Julio Grondona, jerarca del fútbol argentino puso al lado del Pibe un verdadero estratega a quien bautizó como “director general de la Selección”: Carlos Bilardo.
Entonces, como decía doña Niní de Mora en la Asamblea Legislativa: ¡así hasta yo!
Con ese equipazo, donde además están Zanetti, Burdisso, Mascherano, Maxi, Higuain, Colochini, Cambiasso y podríamos llenar el espacio de esta Nota con los nombres de otros ilustres jugadores argentinos, Maradona se para al frente a pegar cuatro gritos y Bilardo le prepara la estrategia.
“Yo seleccionaré a los jugadores”, grito ayer El Pelusa, con lo difícil que es este trabajo en la Argentina, nación futbolera por excelencia donde debajo de cada jarro de mate hay una estrella.
Y Bilardo supervisará los entrenamientos.
Qué fácil se la pusieron.
Grondona se la juega y desestima el fichaje de un director técnico de verdad, como Carlos Bianchi, para firmar a uno de mentirillas, que se llama Maradona y hasta iglesia propia tiene.
El tema pasa por controlar a Riquelme, serenarlo y ponerlo a jugar en función de equipo. Al “Coco” Basile el rebelde Juan Román se le fue de las manos. Probablemente a Bianchi, o a Russo, o al Checho Batista, también.
¿Cómo harán Diego y Riquelme para entenderse?
¿Aplastará el ego de este Dios argentino, al del volante de Boca que juega y no juega cuando le da la gana?
El choque de egos salta a la vista.
Jorge Valdano lo dijo la semana anterior: a Maradona le falta camino para convertirse en técnico de la Selección Nacional. Debe quemar etapas.
Lo que sucede es que los genios, los rebeldes, los locos no queman etapas: Se las brincan, apoyados en su natural talento.
Varios, incluso el propio Diego, se autodestruyó por ser soberbio y poco o nada humilde. Ahora, el país que lo venera, adora y endiosa, agradecido por la revancha que este mago de la pelota llevó a la cancha para saldar el caso de Las Malvinas, lo premia y pone a su disposición como “entrenador”, un grupo de estrellas de fútbol de primer nivel para que las lleve a Sudáfrica.
Pero, igual las hubiera llevado el “Coco”, o…
¿Existen muchos mundiales de fútbol sin Argentina?
Adelante Pelé; no se desanime; tírese a pista que Dunga está en la calle, para ver si en Sudáfrica 2010, renace la polémica de quién es mejor: Maradona o usted, ahora como técnicos express.

[email protected]