Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 15 Junio, 2018

Rusia le presentó al mundo, un “nuevo fútbol”

Rusia le ofreció al mundo, aparte de la sobria ceremonia inaugural, un fútbol vertical, rápido, frío y lo más relevante, jugado en equipo, sin estrellas individuales, para aplastar 5-0 a una inocente selección de Arabia Saudita, con apenas pinceladas de juego.

Desde luego que en el aspecto individual se deben rescatar y destacar las dos anotaciones del “suplente”, Denis Cheryshev, similares en su construcción y bellas en su concreción. Su primer gol en el minuto 43, después de que una de las torres humanas que presentó el anfitrión, Yuri Gazinsky, abrió el rosario con remate de cabeza en el minuto 12, fue muy hermoso, por la forma en que se quitó con “dribling” corto, la marca de dos defensores rivales que “pasaron recto” dentro del área, segundos antes del zurdazo del ruso que voló a la red.

Su segundo gol fue terminando uno de los tantos ataques que hicieron los rusos, fulminantes, rápidos, casi todos con pases largos y profundos, y en esta ocasión el “zurdazo” de Cheryshev viajó al otro palo del meta de Arabia Saudita, impotente ante la acción.

El hecho numérico de que la goleada de Rusia se acrecentó con dos anotaciones en el cierre del partido, el 5-0 en tiro libre perfecto de Aleksandr Golovin en el 94, no indica que se haya presentado un resultado injusto en contra de las huestes del técnico Juan Antonio Pizzi, quien reconoció al final del partido, que el marcador y la modesta presentación de sus pupilos le produjo vergüenza.

En todo caso, acostumbrados por estos lados a ver mucho fútbol de pasajes y estrellas individuales, todo lo contrario, Rusia nos presentó un fútbol “diferente”, por lo práctico y vertiginoso, donde está prohibido el servicio horizontal, el “chiqui chiqui” tan latino, el baile tipo Lionel Messi, a cuatro rivales que quedan derrapados como pines en el boliche… nada de eso.

Filtros largos a las puntas, al centro, servicios altos a las torres humanas que sobran en este seleccionado y en cuestión de segundos, Rusia pone a sus hombres en posición de ataque.

Tremenda lección para el juego inofensivo de los ticos.

Ahora, si bien es cierto el anfitrión se comió el pastel que ordenó en el sorteo para desayunar y le esperan juegos más complicados en el grupo ante Egipto y Uruguay, por lo mostrado, Rusia está encaminado a alcanzar los cuartos de final y, por qué no, quedar a la espera de dar una gran sorpresa.

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