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Domingo, 18 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano: Inglaterra y Bélgica, fogueos de peso

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 06 junio, 2018


Inglaterra y Bélgica, fogueos de peso

Irlanda del Norte es uno de los equipos de fútbol más limitados que se han presentado en nuestro país en los últimos años.
No podemos calificarlo como “paquete”, porque es un término que te remite al engaño y los organizadores del juego de despedida de la Selección Nacional, fueron claros en que los irlandeses venían con sonoras ausencias, en relación al equipo que fue al repechaje ante Suiza para clasificar al Mundial.
A los 35 MIL aficionados que abarrotaron el Estadio Nacional para despedir a la Tricolor, nadie los engañó, pero sí trataron de engañar a los costarricenses que gustan del fútbol, los colegas que vendieron el triunfo de Cosa Rica 3-0 como algo relevante.
La Selección Nacional no tuvo el mínimo contratiempo para golear a uno de los equipos más malos en cuanto a calidad futbolística que haya pisado zacate criollo, y en ese sentido, como fogueo, Irlanda del Norte dejó muchísimo que desear.
Cuando los seleccionados nacionales se enfrentan a esta clase de queques, se lucen. Nadie les estorba, nadie los presiona, nadie los aprieta. Sin que el rival los asfixie, como lo hizo, por ejemplo España, los ticos son los mejores jugadores del planeta. Métales presión, asfixien la salida, copen la medular y la Tricolor usualmente desaparece.
Desde luego que señalada la mediocridad del adversario, es obligación resaltar lo positivo que presentó la Selección Nacional, porque el fogueo, por lo menos sirvió para que Óscar Ramírez comprobara que eventuales piezas de reemplazo como Waston, Matarrita, Tejeda, Campbell, Colindres y Venegas, están listas y disponibles en caso de que los estelares Bryan Ruiz, Cristian Bolaños y Marco Ureña, arrastren problemas físicos a la hora del debut frente a Serbia.
Vienen dos fogueos de peso: Inglaterra y Bélgica. Pase lo que pase, suceda lo que suceda, quede como quede el marcador, Óscar Ramírez no va a cambiar su estrategia.
Vamos a jugar un Mundial a la defensiva, prudente, ordenado en retaguardia, superprotegidos atrás, confiados en que una descolgada tras un filtro largo, una individualidad tipo Joel o la famosa bola muerta (se le hicieron dos a Irlanda del Norte de tiros de esquina), vuelquen la balanza a nuestro favor.
Y se va a jugar así, no importa Inglaterra nos aplaste o le ganemos a Bélgica. Ningún resultado en los juegos de fogueo, hará variar el sistema que “Macho” Ramírez ha trabajado durante todo su proceso.
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