Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 6 Abril, 2018

En el fútbol nacional no existe competencia

El campeonato mayor de fútbol de nuestro país es un bostezo, llámese Apertura o Clausura.
Cada vez que vienen los clubes mexicanos y nos aplastan en la Liga de Campeones de Concacaf, repasamos de reojo la acción de nuestro campeonato y llegamos a la pasajera conclusión de que es poco competitivo, una de las causas de la debacle de nuestros clubes en la otra competencia.


Y claro que nuestro campeonato es poco competitivo, porque usualmente nunca pasa nada y es urgente que se invente algo para que pase algo. Me explico: hace un par de semanas jugaron los grandes entre ellos: Herediano-Saprissa y Saprissa-Alajuelense. Terminaron empatados 1-1 y 3-3.
¿Qué le pasa a uno de estos tres equipos si pierde ese partido?
Nada, absolutamente nada, porque es tan mediocre la competencia que cada muerte de obispo, una derrota los elimina de la famosa cuadrangular final. Saprissa, Herediano y Alajuelense pierden un par de partidos y nada les pasa. Todo sigue igual. En el 90% de las ocasiones se clasifican.
Agréguele como aspecto competitivo del campeonato una breve lucha por el cuarto lugar, entre dos o tres equipos; otros cinco o seis clubes que vegetan porque no tienen capacidad ni nómina para clasificarse y tampoco son tan “piores” para hundirse, lo que reduce el nivel de competencia y como en el caso actual, un club que se derrumba temprano y que desciende, con la complacencia de los que vegetan.
Y lo más grave, tumor maligno que daña la competencia, la nula oportunidad que tienen los futbolistas jóvenes de mostrarse.
Produce escalofríos y en mi caso náuseas, repasar la enorme cantidad de jóvenes talentos que apenas despuntan y los congelan.
Cito hoy en mi equipo Alajuelense los casos de Diego Mesén, Esteban Marín, Barlon Sequeira y Bryan Jiménez, condenados al olvido en un par de temporadas por falta de minutos para mostrarse.
¿Qué puede pensar un joven como Willian Quirós, un talentoso defensa derecho del Herediano, que empieza a repuntar, pero de pronto firman a Jhamir Ordain, a René Miranda y viene Keysher Fuller? Condenado a muerte.
Nuestro campeonato está inundado de mediocridad, no es competitivo, no obliga a esfuerzos supremos y no conduce a ninguna parte.
Perdón; disculpas.
Sí conduce a alguna parte: a recibir palizas en la Concacaf.
[email protected]