Gaetano Pandolfo

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Miércoles 7 Marzo, 2018

El atacante hondureño irrespetó la interioridad del equipo

Javier Delgado, gerente deportivo de Liga Deportiva Alajuelense, reaccionó molesto por unas manifestaciones de Jafet Soto, que hacían referencia al modo “brusco” de jugar de Luis Garrido, un futbolista que según el técnico del Team, “jugaba de gratis”, pues debía de ser expulsado en cada partido.
“El Sheriff” le llamó la atención y le hizo ver a Soto, qué él no sabía cómo se jugaba al fútbol en Honduras.


Bueno, no sabemos si en Honduras no solo se juega al fútbol diferente que en nuestro país, sino que los futbolistas pueden cuestionar y criticar con manifestaciones públicas, al técnico del equipo y a sus compañeros de club.
Lo que expresó el delantero hondureño Roger Rojas al término del juego entre Herediano y su equipo, merece una sanción fuerte a lo interno del club, a pesar de haberse disculpado.
Decirle públicamente a Nicolás Dos Santos que “ojalá tenga valor para sacar al otro delantero”, que no es otro que Jonathan McDonald, es una falta de respeto a las decisiones del técnico del equipo, aunque Rojas quiera adornar su malacrianza con otros agregados a su protesta.
Además, y esto es muy grave, al pedir públicamente que don Nicolás, tenga el valor de sentar a McDonald en próximas confrontaciones, rompe de tajo con códigos internos del club y manda al cajón de la basura la entonces supuesta buena relación de los atacantes manudos en el club.
Roger Rojas, con sus manifestaciones públicas, irrespetó al director técnico del equipo y demostró que no es un buen compañero de club, porque ningún jugador debería pedir la banca para otro.
El delantero hondureño habló de compañerismo y respeto, pero lo hizo en las mismas declaraciones en que le metía el puñal a su entrenador y a su compañero de equipo, manifestaciones que no son moneda común en nuestro entorno, pero que no fueron valientes, sino que fueron irrespetuosas.
Si la dirigencia del Alajuelense quiere ordenar la casa, debe castigar las manifestaciones de Rojas bajo las reglamentaciones internas del club, porque esto no es de darse un abrazo y punto.
El fondo de las manifestaciones del hondureño son de suma gravedad, porque desbalancean la armonía y equilibrio de todo el equipo.
¿Qué puede esperar McDonald de su compañero en la cancha, después de conocer su solicitud y deseo?
La sentencia de “El Sheriff” se hace obligatoria.
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