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Lunes, 12 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 10 octubre, 2017


 

¡Claro que los hondureños perdieron esos seis minutos y hasta más!

El miércoles 14 de octubre de 2009, la Selección Nacional derrotaba 2-1 a Estados Unidos en el estadio Robert Kennedy de Washington, con dos golazos de Bryan Ruiz, resultado que le daba a Costa Rica la clasificación al Mundial de Sudáfrica.
Se construía la que sería primera victoria de una Selección Nacional en eliminatoria mundialista en territorio estadounidense.
Sin embargo, al árbitro mexicano Armando Archundia se le ocurrió reponer cinco minutos y en el 94, Estados Unidos empató el marcador cuando Jonathán Bornstein conectó de cabeza un tiro de esquina, metido entre Keylor Navas, Walter Centeno, Michael Barrantes, Douglas Sequeira, Luis Marín, Randall Azofeifa y Cristian Montero.
Ese empate 2-2 en tiempo de reposición, le dio a Honduras el boleto directo al Mundial, Costa Rica tuvo que ir a un repechaje con Uruguay, se perdió y quedó nuestra Tricolor fuera de la cita mundialista sudafricana.
Los cinco minutos de reposición que dio Archundia, provocaron, no solo la posibilidad de que Estados Unidos empatara el partido, sino la protesta masiva de los costarricenses por la decisión del silbatero.
Si Archundia hubiera ordenado los tres minutos típicos y reglamentarios que se acostumbra otorgar en los tiempos de reposición, Costa Rica se hubiera clasificado al Mundial en Sudáfrica. Pero dio cinco y pasó lo que pasó.
Repasando lo sucedido el sábado en el juego Costa Rica - Honduras y dejando de lado la espectacularidad y emotividad del golazo de Kendall Waston y la acción previa del talentoso Bryan Ruiz, deberíamos entender y comprender el enojo, la reacción y las protestas de la delegación hondureña, cuando vieron el número seis en la paleta del “cuarto árbitro” Eric Miranda.
Son escasísimos los juegos de fútbol en que el árbitro central da seis o más minutos de reposición. Los números habituales son tres y cuatro.
¡Claro que los hondureños perdieron esos seis minutos y hasta más!
Pero, al igual que los ticos en Washington, Honduras se estaba jugando la clasificación al Mundial en Rusia y el triunfo que amasaba 1-0 le abría muchísimo las posibilidades de clasificarse.
Reaccionaron de manera comprensible pero equivocada, igual que René Simoes, el técnico de Costa Rica en aquel fatídico juego y que fue expulsado del campo.
No es correcto decir y pensar que la clasificación de Costa Rica al Mundial Rusia 18, borra y vale todo.
¡Qué va!
Hay trazos de la historia que no se borran.
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