Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 20 Febrero, 2017

La decisión de no seleccionar a Gerson no es nada acomodaticia

La decisión de Marcelo Herrera de no convocar a Gerson Torres como integrante de la Selección Nacional Sub 20 que juega el Pre Mundial en nuestro país, debería ser aceptada por el entorno del fútbol costarricense.

Si bien es cierto la prensa deportiva no quedó satisfecha con las razones que expuso el cuerpo técnico de la Tricolor, para justificar la no convocatoria del talentoso mediocampista, hoy en las filas de las ligas menores del América de México, y hubo un amplio rechazo de los aficionados a este acuerdo, debe respetarse la decisión del “Popeye”, porque solo él se sabe la letra de la canción.
Ningún periodista deportivo estuvo presente en todos los entrenamientos del seleccionado, como para emitir un criterio técnico o táctico que valide su oposición a la no convocatoria de Torres.


Damos como hecho cierto de que basta que un jugador sea sobresaliente, para que forme parte de los seleccionados nacionales, partiendo del razonamiento de que en una representación nacional deben estar los mejores.
Se nos olvidan miles de ejemplos de como los entrenadores no siempre convocan a los mejores, sino a los que ellos consideran que le van a aportar al grupo de forma integral y no solo jugando al fútbol. El ejemplo que dio Bora Milutinovic a la hora de seleccionar al grupo que fue al Mundial de Italia es vivo testimonio de esto, porque con todo respeto, Leony Flores era mejor delantero que José Jaikel, por citar un solo caso.
Tenemos que reflexionar en el sentido de que si Marcelo Herrera llamaba a Gerson Torres, otro jugador quedaba afuera y, analizando al grupo, suponemos que al “Popeye” esto le parecía una injusticia por sus personales razones y no las de nosotros.
La decisión del argentino es valiente y nada acomodaticia.
Pudo convocar a Gerson para complacer a la masa y sentarlo en la banca, dado que él como técnico, considera que otros jugadores pueden rendir mejor que Torres y así calla la crítica, pero prefirió desafiar a la mayoría, dejar por fuera a un gran futbolista y “jugársela” a enfrentar la eliminatoria sin su concurso, con los riesgos que esto acarrea.
Sinceramente no creemos que la decisión de “Popeye”, de no llamar a Torres sea por algo personal, pues sería estúpido razonar de esa forma. La decisión es técnica; él es el técnico y toca respetarla.

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