Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 25 Enero, 2017

Jugar para atrás, tumor del futbolista costarricense

Repasemos la jugada del único gol con que Panamá derrotó a Costa Rica en el juego de cierre de la UNCAF.
Minuto 65 y ataca la Selección Nacional; Marvin Angulo se enfila por la franja derecha; de pronto se frena, ni penetra, ni remata ni busca una jugada de ataque. Retrasa el balón a un compañero del medio campo y este sirve más atrás a Allan Miranda. Con todo el equipo en posición de ataque, Allan pierde la pelota y ahí Panamá monta un contraataque fulminante que toma a nuestra retaguardia mal parada. El canalero conecta un centro largo que Francisco Calvo ubicado “contra vía” no puede despejar, solo roza el balón que queda en los pies de Armando Cooper quien sin custodio crucifica a Danny Carvajal.


Este fútbol inoperante, horizontal, sin brillo ni fantasía fue pan de cada día de la Tricolor en la UNCAF, pero como fundamento táctico y técnico, es uno de los más grandes tumores del futbolista costarricense.
A los jugadores ticos les encanta jugar para atrás; les quema la pelota y antes de arriesgar en ofensiva, desafiar retaguardias, driblar celadores, como lo hace por ejemplo Daniel Colindres en el Saprissa, prefieren el pasecito entre los compañeros defensivos y abusan incluso atrasando el balón al portero de turno.
Este es un mal endémico del fútbol nacional, que mejoró bastante cuando surgieron ese par de cohetes por los costados de nuestra defensa: Cristian Gamboa y Bryan Oviedo, dos carrileros muy rápidos y de vocación ofensiva.
De similares condiciones son Ronald Matarrita y Gerson Torres, todos ausentes en Panamá, salvo Gerson que jugó prácticamente un partido con los pies en el zacate y la mente en México.
Entonces, el cuerpo técnico de la Selección Nacional, que está llevando palo en los medios de comunicación por el pésimo trabajo de la Tricolor en la UNCAF, tiene que trabajar muchísimo para meterle a ese equipo ritmo y dinámica en todas las zonas de la formación.
Nuestra zona central defensiva es lenta; los volantes de marca no son rápidos; se recarga el juego en Bryan Ruiz, en el talento de Cristian Bolaños y la picardía de Joel Campbell.
La UNCAF no le dio al Macho Ramírez mano de obra de calidad para la Hexagonal, aparte que la legión extranjera en parte está varada, otra inactiva en las suplencias y muy pocos, casos de Navas, Pipo, Celso y un poco Ruiz con un ritmo normal y estelar en sus respectivos clubes.
La alerta es roja.
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