Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Lunes 19 Diciembre, 2016

Saprissa no necesitaba de ayudas arbitrales

Lamentablemente, una serie de errores de los árbitros que favorecieron al Deportivo Saprissa durante el torneo de Invierno y que “se intensificaron” en el juego final y decisivo ante el Herediano, ensuciaron el merecido título conquistado por el mejor equipo del torneo.
El juego final de la cuadrangular retrató nítidamente lo que sucedió en varios juegos del campeonato en los que participó el Saprissa.
¿En qué sentido?
En el sentido de que Saprissa jugó mejor que su rival de turno, fue en la cancha mejor equipo, dominó tácticamente las acciones, obligó al portero rival a mayores intervenciones, a los ojos del público probó ser más equipo que el rival, le metió goles, lo metió en zona de retaguardia, pero, pero… maldito pero, llegaron los errores gruesos de los silbateros a “colaborar” con la victoria.
El jueves, Saprissa jugó mejor que Herediano de principio a fin y desde luego que se vio favorecido por ese gol de madrugada de Fabrizio Ronchetti regalado por el joven Willian Quirós. El clásico del buen fútbol tomó un giro sorpresivo y fue Leonel Moreira y no Danny Carvajal quien tuvo que volar para desviar remates de gol de Marvin Angulo y Roy Miller que iban a la red.
Después del 1-0 el juego lo controló el Saprissa y Herediano se despertó en el minuto 46 cuando montó un contraataque que terminó con el furibundo remate de Yendrick Ruiz que pegó en la mano de Francisco Calvo. ¡Eso era penal, pudo ser el empate del juego y con el empate el Team pasaba a la final si lo sostenía en la segunda parte!
Pero Walter Quesada se lo tragó, como minutos antes dejó de señalar la patada de Miller al mismo Ruiz dentro del área, otro “penalito”.
Entonces, del bando herediano, se concluye que el primer tiempo debió terminar 2-1 en su favor si se anotan los dos penales; se borra así de tajo el desarrollo y el comportamiento de los dos equipos durante todo el juego; desaparece por arte de magia el mejor juego del Saprissa y entonces resurge, se reactiva y se acrecienta el hecho de que el Monstruo ganó por los errores de Quesada y no porque fue mejor equipo en la cancha y eso se dio o sucedió en el desarrollo de todo el campeonato.
El título al mejor equipo del Invierno, se lo contaminaron al Deportivo Saprissa los silbateros, sin ninguna necesidad de parte de las huestes de Carlos Watson.
[email protected]