Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 30 Noviembre, 2016

Alajuelense se juega mañana el campeonato

Alajuelense se juega la temporada mañana en el clásico. Si pretende conquistar el título solo tiene una ruta: derrotar al Saprissa. Empate o triunfo morado, apague y vámonos para los manudos.
A esta situación tan apremiante acuden los discípulos de Guilherme Farinha por su irregularidad en el Invierno, retratada en una estadística escalofriante: no le han ganado ningún partido ni a Cartaginés, Herediano y el propio Saprissa. Imposible campeonizar con estos números.
Ilusionado el timonel lusitano por unas buenas presentaciones del equipo pero sin victoria, como le sucedió en sus duelos con brumosos, morados y florenses, se creyó que en la cuadrangular y partiendo los equipos de cero puntos, el León podía revertir la historia, pero su primer partido contra el Team fue copia al carbón de lo sucedido con anterioridad. La Liga jugó bonito pero no ganó y dejó escapar dos puntos vitales como local apenas en el arranque del corto torneo.
Como el Saprissa anda volando y el Herediano ya le clavó 5-0 al Santos y probablemente lo vuelva a derrotar esta noche, si Alajuelense no quiere quedarse rezagado en la clasificación en las primeras de cambio, debe dar un golpe de efecto que suene y ese campanazo no pasa por otro sendero que un triunfo ante el Monstruo en Tibás.
Así de complicada está la situación para los erizos, un equipo que juega bien, que usualmente presenta mayores oportunidades de gol que su rival de turno, pero que no anota.
Alajuelense llega pero no concreta; la ansiedad se come a delanteros como McDonald y Woodly que se confunden y se nublan a la hora buena y se van escapando ocasiones de gol que al final cuentan y pesan.
Contrario a lo que sucede en las filas rojinegras, en las moradas su artillería no se apaga y están cerca de romper un récord de goles anotados en torneos cortos. Anotan Colindres, Blackburn, Angulo, Porras, Segura, Calvo, integrantes de una ofensiva que hace las delicias de su técnico Carlos Watson.
El Monstruo escribe su propio libreto encaminado a campeonizar automáticamente; el Herediano pretende otro guion y toca a la Liga mañana contra las cuerdas, o subirse al escenario y ser parte de la obra o verla pasar desde las butacas al lado de los guapileños.
¡Actores si triunfan; espectadores si pierden!