Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 12 Enero, 2009

NOTA DE TANO


Bueno, se me enojaron los ateos por mi Nota publicada el pasado viernes y me crucificaron.
Me da la impresión de que la historia, entre ellos, se inicia con este mensaje que supuestamente César Barrantes le envía a Adrián Rodríguez Solórzano y que dice.


“Este Tano se merece que todos le respondamos por cabrón. Vamos!”.
Y se inundó mi correo de respuestas.
Una de las más “decentes” es esta, firmada por la señora María G. Yamasaki.
“Irrespetuoso, arrogante, ignorante, estúpido. Son los calificativos que merece este comentarista deportivo que, gracias a su dios, no puede tomarse un trago porque sufre terribles consecuencias. He estado en peores situaciones que la del terremotico ese. Estuve en Lima durante el terremoto de 1974, de 7,5 grados, con miles de muertos, tumbas abiertas, edificios caídos. Y para entonces era tan ateo como lo soy hoy. Y mi comportamiento fue congruente con mi forma de pensar. Dios es una necesidad para personas del talante de este comentarista: necesidad de creer en un ser superior que se supone debe protegerlos.
Gracias a ese dios y a una virgen que lo parió de manera desnaturalizada, cientos de costarricenses perdieron su hogar y al menos más de una decena perdieron su vida. Y ninguno de ellos era ateo sino creyentes sumisos que aún en la vivencia de la catástrofe dan gracias a ese dios por no ser más injusto y déspota de lo que podría haber sido. ¿Valieron de algo su creencia y rezos? Por lo menos hasta ahora las réplicas no han parado y esos feligreses andan mendigando la ayuda humana… porque la divina le ha sido infructuosa.
¿Que lo ha sacado del alcoholismo? ¡Falso! El tal comentarista deportivo sigue siendo alcohólico y la mejor prueba es que no puede tomarse un trago y disfrutarlo con alguno de nosotros… ¡porque la sigue! Pandolfo es alcohólico. Su dios no le ha servido para superar esa enfermedad. El lo que hace es evadirla no tomando porque es consciente de que si lo hace no podría refrenarse. Bueno sería que se pusiera a prueba: que me acepte la invitación a tomarse tan solo una cerveza. ¿Se lo permite su dios?
Gracias a ese hipotético dios hay tsunamis, terremotos, marejadas, huracanes, incendios, hambruna, niños con deformaciones, envejecimiento con enfermedades crueles e incurables… ¿acaso lo malo debe atribuirse a la naturaleza y solo lo bueno a dios? Claro, él piensa como comentarista deportivo y se le debe dispensar. ¿Acaso los rezos —que se vienen recitando desde hace más de dos mil años— han menguado o refrenado los desastres naturales?
Deduzco entonces que, por la gracia de esos rezos, nunca jamás habrá terremotos en Costa Rica, ni accidentes mortales, ni desempleo, ni inundaciones, ni… ¿Acaso ese dios es tan arrogante que exige rezos para evitar mayores consecuencias de las que ya había provocado? ¿Acaso a partir de ahora no habrá más fatales catástrofes? ¿Acaso no hay miles de seguidores que le rezaron antes del fenómeno natural pidiéndole paz, tranquilidad y salud? ¿Acaso los perjudicados son o fueron ateos?
Amén.

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