Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 18 Diciembre, 2008

NOTA DE TANO


Ya tendremos oportunidad de analizar lo sucedido anoche en el partido entre Alajuelense y Saprissa; escribo esta nota pocas horas antes del encuentro; esperamos verlo completo en vivo y en directo para comentarlo con mayor propiedad.
Como autor desde hace 38 años de la columna “Así los Vimos”, heredada de la pluma mágica del inmortal periodista costarricense Danilo Arias Madrigal, siempre he estado convencido de que no es igual mirar un partido en el estadio a verlo por la televisión, para analizarlo técnica y sobre todo tácticamente. En los viejos tiempos, años 70 y 80 resultaba un sacrilegio periodístico, que un cronista deportivo escribiera su comentario del juego desde el escritorio de su redacción.
En lo personal, no concebía escribir la columna “Así los Vimos”, sin estar presente en el estadio. Luego, los tiempos cambiaron y los cierres tempranos en las salas de redacción, de mala gana obligaron a los reporteros a guindarse de las transmisiones televisivas e incluso radiales para anotar sus comentarios.
¡Mala nota!
Pero, donde manda capitán no manda marinero y si hay orden de cierre a determinada hora, se debe cumplir con las indicaciones de los superiores.
Oír la narración de un juego no es lo mismo que verlo y mirarlo por la TV, no es igual que presenciarlo en el terreno de juego. En la televisión el marco de acción se reduce al sitio por donde va la bola y esto, para un analista del juego es limitante, resulta demasiado poco.
Sinceramente y no sé si se me salió el “manudillo”, estoy muy seguro que la Liga cortaría la racha de no ganarle al Saprissa. Se me metió entre nariz y oreja (bien grandes ambas por cierto), que el dominio aplastante de los morados tiene que terminar porque nada es eterno, ni el amor que cantó Rocío Durcal y que anoche era el asunto.
¿Acerté o fallé?
Lo comentamos mañana.
Cierro con otro tema que hace rato me ronda la “jupa”.
Jorge Vergara siempre habló bellezas de Hernán Medford y llegó a considerarlo (al menos lo dijo), como uno de los mejores técnicos del mundo, cuando Saprissa quedó de tercero en el mundial de Clubes. Hernán lo llenó de títulos y glorias en el Saprissa.
Pero, el magnate nunca se lo lleva a trabajar a México; las Chivas se quedaron sin entrenador cuando renunció Efraín Flores y su dueño, ni por asomo pensó en Medford. Prefirió suplicarle a Flores que regresara.
Es un hecho que para Vergara, Medford es un excelente entrenador “para el modesto fútbol costarricense”, pero no tiene capacidad para trabajar en el “superior fútbol mexicano”.
Sobrado en el Saprissa, pero no le alcanza para entrenar a las Chivas de Guadalajara. Al menos, eso determinan los hechos. ¿Qué pensará Hernán de esto?

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