Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 16 Diciembre, 2008

NOTA DE TANO


Cuando lo vimos con el pelo pintado de amarillo tuvimos un mal presentimiento.
En principio pensamos que “Cocha” Alfaro había firmado con los toros; luego vimos que no. El número siete pertenecía al jugador revelación de la fase final de temporada, Alvaro Sánchez.
¿Y qué importa o a quién le interesa que don Alvaro se haya teñido de amarillo? ¿No se rizan acaso las cabelleras sus compañeros Carlos Clark y Eddie Monguío?
¿Y qué me dicen de la “cola de caballo” de Luis Peña?
El futbolista tiene el derecho a pintarse el cabello como le dé la gana y a nadie le debe importar ese detalle tan personal.
Sin embargo, sentimos cosa.
Desde que lo vimos pisar la grama del Morera Soto con su nuevo look, tuvimos malas vibraciones.
Y vean que fue sustituido al minuto 71, o sea, que faltaban 20 minutos para que terminara un partido que San Carlos perdía 3-1 desde el minuto 68 y se suponía, ocupaba los servicios de su mejor jugador en la cancha en los últimos partidos.
¿Por qué Juan Carlos Arguedas sacó a Alvaro Sánchez?
Los que siguen mis notas hallarán una fácil respuesta.
Lo sustituyó por las mismas razones que en su momento el entrenador norteño esgrimió para sacar del campo a Luis Peña y a Carlos Clark, por no cumplir las indicaciones del técnico y cometer, en el desarrollo de los juegos, desconcentraciones o errores que el estratega considera imperdonables. Aquí explicamos eso.
Hubo una acción que resultó determinante y donde San Carlos dejó escapar la clasificación, cuando el juego ante la Liga estaba 2-1 y la serie empatada 2-2; con mucha habilidad Sánchez se filtró entre los defensores Montero y Dawson y se ubicó de frente a Patrick Pemberton.
El sancarleño tenía a su izquierda libre de marcas a Woodly y a Arroyo que entraban acompañándolo en la jugada; en lugar de cederles la pelota para que anotaran, Alvaro se quiso lucir con un toque corto al brazo derecho del portero manudo, quien con buenos reflejos achicó y detuvo la acción.
Inmediatamente Juan Carlos Arguedas montó en cólera e increpó desde la raya al jugador. Ya el técnico había dictado sentencia y pocos minutos después sustituyó al “rubio” mediocampista.
El Macho Sánchez salió “cabreado”; movió su cabeza con señales negativas y dio a entender de sobra que para nada le gustó que su entrenador lo sacara del juego.
¿Qué tiene esto que ver con que Sánchez se haya teñido el pelo color ICE?
Para muchos, absolutamente nada que ver.
Para los viejos del barrio y que captamos como la fama temprana puede marear a una naciente estrella y perjudicarla en su habitual desempeño, en el caso de este valioso y joven jugador, sin duda que los elogios merecidos que le dio la prensa, lo marearon y lo sacaron de la total y absoluta concentración que requería San Carlos en su partido más importante de todo el campeonato.

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