Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 18 Octubre, 2008

NOTA DE TANO


Cuando don Guido Sáenz y sus ocho compañeros presentaron el recurso de amparo para evitar la construcción del nuevo Estadio Nacional en la Sabana, el deporte y por ende, los deportistas costarricenses se expusieron a un grave riesgo. Un riesgo que por lo visto, al grupo de don Guido jamás le preocupó.
Se corrió el riesgo de que el Gobierno de China, perplejo, como se anunció, por los sucesos que se daban en el país en torno a la construcción del estadio que ellos regalaron, desistiera de la donación.


Los “nueve magníficos”, desde el instante en que presentaron en la Sala Constitucional la documentación, eran conscientes de ese riesgo.
¡Y no les importó!
De ahí el repudio masivo a su decisión.
Como personas educadas, cultas, inteligentes y plenamente conscientes de sus actos como lo son, a ninguno de los nueve recurrentes le preocupó que China desistiera de la donación por el recurso.
El riesgo de que el Gobierno chino cambiara de opinión estuvo palpable y se hacía evidente. Era una posibilidad.
De ahí que si China hubiese desistido de la donación o la Sala Cuarta hubiera aceptado y dado razón al recurso, en la residencia de don Guido en Escazú, hubiera habido fiesta.
Esta falta de interés para promover o desarrollar el deporte nacional, puesta de manifiesto con la presentación del recurso y el riesgo que ello conllevaba, fue lo que levantó en contra de estos compatriotas las voces de protesta.
Ahora que los amantes del deporte festejamos la resolución fulminante, por lo rápida, de los señores magistrados de la Sala Constitucional, que rechazaron ayer el recurso comentado, deseo agradecer a los lectores de esta Nota por la “revolución” de opiniones que se montó en el correo personal, mayoritarias como en todos los medios de comunicación a favor de que el Estadio se edificara en la Sabana.
Fue imposible responder y comentar cada una de ellas, pero fue cierto que el país se movió como pocas veces, para rechazar las pretensiones de un grupo demasiado pequeño de ciudadanos, interesados en otros ángulos y aristas lejanos al interés de defender y promover el deporte nacional.
Como periodista deportivo deseo felicitar y abrazar al 98% de colegas que hicimos causa común para levantar corriente de opinión, en contra de este incomprensible “salacuartazo”; fue determinante también que los recurrentes se encontraran a un ICODER bien parado y documentado que supo responder con verdad y prontitud el alegato judicial.
Ni que decir del valioso aporte en el litigio del grupo de legisladores que encabezó Fernando Sánchez y la “puntilla” eficaz y sabia que presentó Enrique Rojas Franco.
Día de fiesta para el deporte nacional y ojalá que en estos próximos días no distraigamos a la dirigencia deportiva criolla que tiene mucho trabajo por delante con la gente de China, con nuevas ocurrencias.

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