Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 10 Abril, 2008

Nota de Tano


Tengo guardada una Nota de Tano donde escribí hace varios meses, cuando Hernán Medford comenzaba su trabajo como director técnico de la Selección Nacional, que para qué tanta vuelta si a la hora de la verdad, en el inicio de la eliminatoria, los jugadores del Saprissa serían la base de la Selección Nacional y la mayoría formarían como titulares del equipo.
Recuerdo haber escrito que los tres defensores centrales serían Jervis, Cordero y Badilla y un 95% de posibilidades señala que ellos tres formarán de titulares en el primer partido en Granada.
Entonces, retornamos a las dos interrogantes que hemos planteado varias veces.
Primera.
¿Era necesario probar a más de diez defensores centrales en los partidos de fogueo, para al final utilizar a los mismos de siempre?
Segunda
¿No era más conveniente para formar un equipo, un conjunto, un cuadro con mayor entendimiento y cohesión entre líneas, aprovechar más de 15 partidos de fogueo, alineando desde el principio a Jervis, Cordero y Badilla?
Suponemos que para que no lo juzgaran de argollero, Medford llamó a la Selección Nacional para jugar la zona central defensiva en diferentes convocatorias a Michael Umaña, Pablo Chinchilla, Gonzalo Segares, Freddy Fernández, Roberto Wong, Cristian Montero, Leonardo González, Esteban Maitland, Douglas Sequeira, Luis Antonio Marín y un par más por ahí.
Pregunto.
¿Alguno de estos se consolidó?
Aun jugando buenos partidos… ¿pueden acaso Gonzalo Segares y Pablo Chinchilla “banquear” a Gabriel Badilla?
Si a mí me dicen, por ejemplo, que Chalo Segares será el titular de la Selección Nacional en los primeros partidos de la eliminatoria, entonces los fogueos en los que jugó el defensor del Chicago Fire sí tuvieron sentido.
Pero si será Badilla el titular, como lo serán probablemente Jervis y Víctor y varios otros jugadores del Saprissa, la respuesta honesta tiene que ir dirigida a que el entrenador de la tricolor perdió la oportunidad de foguear a su equipo titular en 11 partidos (solo para contar los últimos que no ha ganado), lo que significa tiempo de oro perdido.
La pura verdad que, a como ganó el Saprissa el último campeonato corto, de invierno, a como juega el actual, que lo domina de pies a cabeza, sentimos que Hernán Medford debió ser un técnico argollero en lugar de democrático y debió utilizar al Saprissa con un par de refuerzos desde hace mucho rato, para llegar a la eliminatoria con un equipo al menos ordenado.
Hoy no tenemos ni argolla, ni conjunto, ni equipo. No jugamos a nada y entramos a la eliminatoria mundialista ilusionados en ganar el primer asalto ante un rival modesto como Granada, para después, de cara a la cuadrangular, empezar a comernos las uñas.
Si Hernán es inteligente debe, para empezar la eliminatoria, consolidar la argolla y que la Sapri-Sele viaje a Granada.

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