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Martes 12 Agosto, 2014

No seamos tan poco creativos. Si queremos salir de los problemas debemos salir de nuestro pensamiento tercermundista


No necesitamos puente Bailey en Recope

Mucho se ha dicho que Recope no puede intervenirse porque las condiciones existentes no pueden variarse sustancialmente y que el Gobierno tiene poco margen de lograr una rebaja significativa en los combustibles.
Se esgrimen tres razones principales: porque el mayor peso del precio de los combustibles es el costo del crudo en mercado internacional; porque el impuesto de casi el 30% es vital para las finanzas del Estado, ya que dependen de esos ingresos para cubrir el déficit, y porque los costos de operación de la refinadora no representan mayor peso dentro del costo total, por lo que una reducción en los mismos no sería importante el efecto.
Yo pienso distinto de estos paradigmas o puentes Bailey como les llamo y que sobran en nuestro país, porque son únicamente bloqueos mentales, algunas veces muy convenientes, para no buscar una solución real a los grandes problemas de este país.
Veamos el más sencillo de ejecutar: el impuesto a los combustibles significa más ingresos al gobierno cada vez que sube el precio internacional. Muy conveniente pero injusto para el pueblo.
No digo quitarlo, pero se puede dejar un monto fijo que no afecte exponencialmente el precio final. Eso lo puede definir el Gobierno. Se requiere voluntad política.
El segundo a tratar es cómo lidiar con el precio internacional del petróleo si nunca vamos a tener escala como para lograr un buen contrato, por más que seamos muy buenos comprando. La solución no es ir a buscar a los venezolanos. Es abrir el mercado a las compañías que sí tienen esa capacidad de compra para que nos pasen ese beneficio.
De paso no nos embarcamos en la renegociación del contrato con los chinos y nos ponemos más cerca de algún día cumplir con nuestra meta de carbono neutrales.
Ahora la más interesante y que podemos dar dos embestidas con la misma cornada: Transformemos Recope de refinador (que no existe) a empresa de venta de servicios logísticos de distribución de combustibles a esas empresas que sí tienen escala de compra.
Con eso 1. Aprovechamos la infraestructura existente; 2. aceleramos el proceso de beneficios para el pueblo consumidor y con esto eliminamos el puente Bailey y ponemos un puente (de verdad) para el progreso de este país. De paso podemos negociar con los chinitos, si les interesa, para que con el tan manoseado préstamo nos ayuden a transformar y mejorar las instalaciones logísticas existentes.
No seamos tan poco creativos, si queremos salir de los problemas debemos salir de nuestro pensamiento tercermundista.

Arnoldo Obando Hernández