No valorar a mercado: una mala idea
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No valorar a mercado: una mala idea

Javier Cascante, superintendente de Pensiones
Edgar Robles, intendente de Pensiones

En El Inversionista del 16 de marzo último, el Sr. Alejandro Solórzano, presidente de ACOP y gerente de Vida Plena, OPC, hace una serie de aseveraciones en contra de valorar los fondos de pensión a precios de mercado. Es prudente aclarar algunas razones por las que no valorar a mercado, va precisamente en contra de los intereses de los trabajadores.
Dice don Alejandro que los fondos de pensión no deben valorar sus inversiones a precios de mercado por ser mecanismos de ahorro de largo plazo, a diferencia de los fondos de inversión que son de corto o mediano plazo. Es claro que el perfil de riesgo de estos tipos de ahorrantes es distinto, pero eso lo único que implica es que las estrategias de gestión de las inversiones deben ser diferentes, no justifica que unos portafolios deban valorarse y otros no.
¿Qué explicación sugeriría don Alejandro para los afiliados cuando se enteren que el estado de cuenta refleja cálculos de rentabilidad no basados en lo que está ocurriendo en la realidad, sino a aspectos contables? ¿Cómo vamos a medir el desempeño de los fondos?, es decir, su rentabilidad y su riesgo.
“Los fondos de pensiones no son para generar ganancias”, dice don Alejandro. Es decir, sugiere que las estrategias de inversión de las OPC se basan en comprar activos financieros y mantenerlos hasta el vencimiento. Esperamos interpretarle mal, pues nos preocupa, respetando el rol de administradores de fondos, pensar que se renuncie a comprar y vender activos en el mercado secundario cuando las condiciones de riesgo y rentabilidad sean favorables a los intereses de los afiliados.
Eso sería contrario a los fundamentos básicos de la operación de un gestor de inversiones, pues emplear gestiones activas en los portafolios de inversión, bajo estándares de prudencia y mediciones de riesgo, es necesario y ventajoso para el desempeño de los fondos y, por ende, para los afiliados.
La gestión del riesgo de las inversiones de los ahorros de los trabajadores es la función principal de una OPC; por ello, se paga una comisión de administración. No valorar a mercado, implica que las OPC estarían incapacitadas técnicamente para medir la volatilidad de las carteras y, por ende, su riesgo. Es justo y correcto que el trabajador sepa el verdadero valor de sus ahorros siempre; reflejar otro dato significaría exponer el sistema a una falta grande de transparencia.
Las repercusiones de no valorar a mercado, nos recuerda el triste episodio del recién desaparecido sistema de cuentas individuales de pensiones argentino, donde no se valoró a mercado por mucho tiempo. Ante la caída en el precio de la deuda soberana argentina (principal papel de inversión) y su obvio no reflejo en las cuentas, la reputación de esa industria se afectó seriamente. Como se cuestionó un diario argentino: ¿qué era lo que se quería ocultar y por qué?

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