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Jueves, 15 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


No hay vuelta de hoja

Luis Alejandro Álvarez [email protected] | Miércoles 12 septiembre, 2018


No hay vuelta de hoja

Es patente que urge generar los fondos para reducir un déficit fiscal que nos tiene al borde de un precipicio, hay que tomar varias medidas que no son populares.

No es viable exponernos a una crisis que emule lo que vivió Costa Rica a inicios de los 80s, pues el costo social sería extremo y golpearía a miles de personas de bajos recursos y dispararía los índices de pobreza, que se han mantenido en porcentajes casi inalterados durante los últimos 25 años.

Nuestros Padres de la Patria tienen el encargo de tomar las decisiones de que ajustese se harán, que nuevos tributos se aplicarán y cuales nuevos bienes y servicios deben sumarse a contribuir.

El primer paso que se ha dado, y que arrancó, más tarde que temprano, al final de la Administración Solís Rivera, buscar una reforma fiscal que incluye el cambio del sistema de impuesto de ventas al impuesto de valor agregado, adicional a gravar algunos bienes y servicios que no lo han estado hasta la fecha.

De igual manera hay que atacar de raíz los disparadores del gasto, por lo que es realmente censurable el cambio de criterio del ex Ministro de Economía, hoy diputado, Welmer Ramos, del PAC, que permitió que quedara sin efecto la revocatoria del llamado “enganche salarial” que da un beneficio extraordinario para otorgar aumentos automáticos al gremio de los médicos que trabajan para el Estado.

Otro sector que mantiene la excensión del impuesto de la renta, es el sector cooperativo, lo cual deja entidades que podrían aportar a solucionar el problema, aunque fuera con una tasa diferenciada en vista de su naturaleza.

En esta coyuntura el sol nos debe alumbrar a todos por igual, y si llueve igual debe de llover parejo.

Como todos los temas controversiales hay posiciones a favor, otras no tanto y algunas en contra.

Hemos escuchado incluso al Diputado Villalta del FA, acusar de neoliberal el gobierno PAC de don Carlos Alvarado, anunciarnos nuevamente la privatización de la CCSS, igual que lo hicieran los detractores del TLC en la época del referendum en el 2007.

Culpan incluso algunos sectores del proyecto propuesto al Ministro de la Presidencia, cuando la realidad, y que fue lo que éste manifestó en la campaña anterior cuando era candidado, es que su posición no era buscar un paquete fiscal.

Hoy el Ministro no decide, la última palabra la tiene a quien escogió el pueblo el pasado uno de abril para que asumiera la primera magistratura desde el ocho de mayor anterior.    

No dejamos de cuestionarnos el tema de gravar la canasta básica, y el argumento de la trasabilidad, que estos fondos serán devueltos a los sectores menos favorecidos de la sociedad, lo cual nos deja un sinsabor, pues por más que se busque justificar, la experiencia nos ha demostrado que esto es harto complicado y que la burocracia absorve todo lo que puede.

Desde que se implementó el impuesto de ventas las canasta básica ha estado exenta, y hoy el posible gravamen se definirá entre un 1% o un 2%.

Esto abre la puerta para que en otros momentos de estrechez económica del Estado esta tasa sea incrementada.

No hay vuelta de hoja. No podemos posponer decisiones.