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No hay que erradicar el feminismo radical, sino el machismo criminal

Marilyn Batista Márquez mbatista@batistacom.com | Martes 20 febrero, 2024


El jefe de fracción de Nueva República, Fabricio Alvarado, en un apasionado mensaje leído la semana pasada en la Asamblea Legislativa, hizo referencia al “daño que causa el feminismo radical” narrando el infortunio de un exfutbolista, que se presentó a un juzgado para firmar un papel que dejaría cerrado su caso (de violencia doméstica), y para sorpresa -por culpa de la jueza “feminista radical”- fue esposado y llevado a una celda.

El trasfondo de la detención se resume, en que existía una notificación para comparecer al juzgado por la acusación de violencia, presentada en el 2019 por su expareja (ahora pareja), hubo una gestión infructuosa de entrega de la notificación, por lo que fue declarado en rebeldía, y al llegar al centro judicial, le cayó el rigor de la ley.

Es simple y equívoco sostener que en el feminismo radical “solo puede existir el odio al hombre, y detestan que una familia pueda reconstruirse y restaurarse”, como aseguró Alvarado.

Aclaro que el feminismo radical nunca se ha definido ni caracterizado por el odio hacia los hombres; el término al que quizás se refiera el diputado es “hembrismo” o “misandria”.

El principal objetivo del feminismo radical consiste en que el patriarcado -definido como el sistema de opresión del hombre sobre la mujer y raíz de la desigualdad de género- se corrija mediante un reordenamiento radical de la sociedad.

Dicho lo anterior, paso al tema de la jueza “feminista radical”, que actuó apegada a la ley, debido a que el imputado mantenía una causa abierta, por lo tanto, la persona era sospechosa de infringir la Ley de Penalización de Violencia contra las Mujeres, y la jueza cumplió con “el debido proceso”, aunque su acción parezca injusta o no nos agrade.

Me indignan las palabras y la forma en que fue agredida y descalificada profesionalmente la jurista costarricense por un alto representante del estado. Expresar que su actuar se debe presuntamente al montaje de un show mediático, para aprovechar la celebración del Día del Amor y la Amistad y que su afán era más “ver a sufrir a Alonso por el simple hecho de ser hombre, algo muy propio del feminismo radical”, amerita un pronunciamiento enérgico de repudio de parte de la Asociación Costarricense de Juezas, del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, y de todas las personas que creemos en el Estado de Derecho y en la igualdad de género, llámese o no feminista.

Comparto con don Fabricio que existen casos de injusticia relacionada a acusaciones de violencia doméstica infundada y a pensiones alimenticias desproporcionadas, sin embargo, les aseguro que no tienen parangón con la situación de violencia e impunidad que sufren las mujeres.

El año pasado se reportaron más de 15 mil casos de violencia intrafamiliar, en donde las mujeres fueron las principales víctimas de abuso físico y psicológico.

La violencia contra las mujeres, constituyen la segunda causa a nivel nacional de detenciones realizadas por la Fuerza Pública, superada por el decomiso de drogas.

En cuanto a las pensiones alimentarias en Costa Rica, la mitad no llegan a los 100 mil colones. ¿Qué madre con hijos puede cubrir sus necesidades básicas con este monto?

Unido a lo anterior, el 2023 se cometieron 68 homicidios contra mujeres, el más alto en toda la historia de Costa Rica, 15 de ellos catalogados femicidios.

Hay familiares de las víctimas que llevan años clamando al Poder Judicial por más empatía hacia las mujeres asesinadas y sus descendientes, ampliando la perspectiva de lo que es violencia de género, para que haya menos impunidad, debido a que varios casos criminales han sido considerados homicidios calificados con condenas leves para crímenes atroces, algunos de ellos en olvido.

Sí, nuestro sistema jurídico es imperfecto, a veces la balanza se inclina para algún extremo, pero ha avanzado en la mejora de las relaciones humanas, la pluralidad, la tolerancia y defensa de los derechos de los ciudadanos.

¿Qué “feminismo radical y enfermizo” quiere erradicar don Fabricio?, si como dice la escritora australiana Dale Spender, “El feminismo no ha peleado ninguna guerra. No ha asesinado a sus oponentes. No ha creado campos de concentración, matado de hambre a sus enemigos, ni practicado crueldades. Sus batallas han sido por la educación, por el derecho al voto, por mejores condiciones laborales, para seguridad en las calles, para el cuidado de las niñas, para el bienestar social, para centros de crisis de violación, refugios de mujeres, reformas legales”.

Hablemos de erradicar el machismo criminal, que es el responsable de que la mayoría de las víctimas mortales de violencia no hayan interpuesto una denuncia debido al miedo que sentían hacia el agresor, la preocupación por los hijos en común y el temor al abandono económico.

Datos de Naciones Unidas sostienen que menos del 40% de las mujeres que experimentan violencia buscan algún tipo de ayuda. Muy pocas recurren a instituciones formales, como la policía o los servicios de salud, y menos del 10% de quienes buscan ayuda presentan una denuncia ante la policía.

No existen cárceles llenas de hombres víctimas del feminismo radical, por el contrario, en ellas son exiguos los agresores de mujeres y femicidas.

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