Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 26 Mayo, 2010


Nicaragua; el eslabón débil


Me parecieron muy atinados los comentarios de la presidenta Laura Chinchilla en una entrevista dada cuando estuvo en Madrid la semana pasada, en el sentido de que la unión centroamericana está más consolidada que cualquier otra de las agrupaciones que han aparecido en la América Latina. Muestra de esa unión, según ella, es el hecho de que el bloque centroamericano ha negociado dos tratados de libre comercio con grandes potencias; Estados Unidos por un lado y la Unión Europea por el otro.
En otras ocasiones Chinchilla ha manifestado su intención de dar más atención a las relaciones con los socios del istmo centroamericano y del Caribe (República Dominicana).
Por el bien de Costa Rica sería importante que prestara especial atención a Nicaragua, que es el “eslabón débil” de la unión centroamericana. Si colapsa su economía, que está en una situación realmente precaria, el resultado pudiera ser la llegada acá de muchos miles más de inmigrantes nicaragüenses buscando su propia supervivencia y también un debilitamiento fuerte al mercado regional. Nicaragua pudiera romper la cadena que es el Mercado Común Centroamericano si no se buscan desde ahora soluciones a sus problemas.
Durante los últimos 70 años, Nicaragua, no obstante su potencial, no ha invertido en el desarrollo de fuentes de energía renovables y depende casi exclusivamente de la importación de petróleo para cubrir sus necesidades. Si tuviera que pagar por ese petróleo le costaría $800 millones al año a precios mundiales actuales; sus exportaciones totales rondan en unos $1,6 mil millones. La mitad de lo que generan sus exportaciones iría a pagar la factura petrolera, si no fuera por la bondad del presidente Hugo Chávez que le vende el combustible al 50% de su precio de mercado, financiando la otra mitad a 12 años plazo.
Aun con ese apoyo generoso venezolano, Nicaragua tiene una tasa de desempleo superior al 40%, y su crecimiento económico está entrabado por dudas de parte de inversionistas sobre su solidez institucional, y la seguridad en general del país. ¿Qué pasaría si el apoyo venezolano se corta?
Hay dos escenarios que podrían provocar ese recorte. El primero es cuando por problemas internos Chávez ya no pueda seguir enviando un barco cada tres semanas sin recibir el pago por su contenido. El segundo ocurre después de las elecciones de finales del año entrante si ganara un candidato presidencial de centro derecha en representación de una “oposición” unida. Esa situación le da cabida para que Chávez diga que la “segunda revolución sandinista” se acabó y que él no tiene obligación de mantener un régimen adverso a la “ideología socialista.”
Cuando Chávez corta la “respiradora artificial” que es el envío de petróleo regalado, una posibilidad es que Costa Rica venda “fiada” la energía a Nicaragua. Pero como el país vecino del norte todavía debe las compras hechas a principios de los años 80, unos $500 millones, es dudoso que Costa Rica le haga otra regalía igual.
La presidenta Chinchilla tiene razón al prestar más atención a sus vecinos y sería bueno que ella y su gobierno dedicaran tiempo a buscar soluciones para el “eslabón débil.” Si no lo hacen ahora, se encontrarán frente a una crisis de grandes dimensiones incluyendo miles de refugiados en la frontera norte en 2012 o quizás en 2013.

Carlos Denton
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