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Nicaragua acusa de "injerencia" a EE.UU.
Embajador estadounidense irritó al gobierno nicaragüense al criticar el fallo de la Corte Suprema de que allana el camino para la reelección del presidente Daniel Ortega

Managua
EFE

El Gobierno de Nicaragua acusó ayer a Washington de promover una “política injerencista y desestabilizadora”, por las criticas de su embajador, Robert Callahan, a un fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que allana el camino para la reelección del presidente Daniel Ortega.
“El Gobierno de Nicaragua declara inaceptable la política injerencista y desestabilizadora del Gobierno de los Estados Unidos, expresada el día de el martes por el embajador Robert Callahan, frente a complacientes políticos de derecha”, señaló ayer la Cancillería de Managua en un comunicado.
En la nota, el Gobierno sandinista califica de “inadmisible” esa intervención del embajador estadounidense en Managua en asuntos del orden interno, y en decisiones soberanas de las instituciones del Estado nicaragüense.
El embajador Callahan consideró el martes que la sala constitucional de la CSJ de Nicaragua actuó de forma “precipitada” e “indebida”, al declarar inaplicable un artículo de la Constitución que allana el camino a la reelección del presidente Ortega.
“Desde nuestro punto de vista, la CSJ actuó en una forma indebida, atípica, precipitada, en secreto y con la participación de jueces de un solo movimiento político y sin debate público ni discusión”, dijo Callahan, al hacer balance de su año de servicio ante empresarios de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AMCHAM).
El fallo, dictado de manera expedita por seis jueces sandinistas de la sala constitucional, tras sustituir a tres magistrados opositores con suplentes afines, declara inaplicable el artículo 147 de la Carta Magna, que impide la reelección continua de un jefe de Estado y limita a dos el número máximo de mandatos.
La Cancillería nicaragüense señala, no obstante, su firme decisión de construir relaciones de entendimiento, cooperación y respeto con todos los gobiernos del mundo, incluyendo Estados Unidos.
La declaración de la Cancillería se produce después de que en la jornada de ayer el secretario general del sandinista Frente Nacional de Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, pidiera la expulsión del embajador Callahan.
Además, centenares de estudiantes universitarios con banderas sandinistas se manifestaron y protagonizaron disturbios frente a la sede diplomática de Estados Unidos en protesta por lo que consideraron una “injerencia” del embajador.
Durante la manifestación, grupos de estudiantes rompieron el rótulo que identifica la sede diplomática a mazazos, lanzaron petardos caseros y pintaron las paredes de la Embajada, ante la que desplegaron mantas con mensajes como: “Callahan vuelve a casa” y “Callahan no es grato para Nicaragua, que se vaya”.



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