Nicaragua revive polémico canal interoceánico con decreto
Río San Juan, en la frontera de Costa Rica con Nicaragua. Archivo/La República
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Nicaragua revivirá el polémico proyecto de un canal interoceánico a través de un decreto presidencial donde se derogó una serie de exigencias ambientales, informó el diario La Prensa de ese país.

Asimismo, el Gobierno hizo circular el llamado “Libro Blanco” del proyecto, que sería financiado por China.

“El proyecto de Gran Canal Interoceánico de Nicaragua tiene un costo aproximado de $40-50 mil millones, constituyendo la operación de movimiento de tierra más grande en la historia, con aproximadamente 5 mil millones de metros cúbicos de material”, se señala en dicho Libro Blanco, difundido por varios medios de comunicación.

La excavación implicaría el movimiento de 4 mil millones de metros cúbicos de material seco, suelo y rocas de las tierras altas y 980 millones metros cúbicos de dragado marino y de agua dulce.

Aunque desde que se lanzó oficialmente el proyecto, en diciembre del 2014, no se conocen avances físicos de la obra, el gobierno de Nicaragua sostiene en el documento los detalles de la obra.

“El proyecto estará localizado en la parte Sur de Nicaragua, iniciando en la costa del Pacífico, cerca de Brito, pasando por el valle de Brito y el parteaguas de la cordillera, siguiendo por el valle del Río Las Lajas para salir al Lago de Nicaragua, aproximadamente 4 kilómetros al Sur del poblado de San Jorge”, detalla el documento.

“Seguidamente atraviesa el Lago de Nicaragua, pasando 4 kilómetros al Sur de la Isla de Ometepe y terminando en la costa Este del mismo, a unos 8 kilómetros al Sur de San Miguelito”, se agrega.

Proyecto incierto

El proyecto del canal de Nicaragua ha estado envuelto en polémica desde su concepción, debido a las disputas ambientales con Costa Rica, causadas por el dragado del río San Juan.

Asimismo, los problemas económicos del propietario de HKND Group, consorcio encargado de la construcción del canal, han nublado el avance del proyecto.

La obra también es rechazada por los campesinos nicaragüenses, que serían despojados de sus tierras para los trabajos de dragado.

El proyecto tampoco cuenta con el respaldo popular, pues varias encuestas realizadas en el país respaldan la idea de que el nicaragüense no está convencido de que el canal sea una realidad.

A esto se suma que a pesar de que HKND admitió que los estudios ambientales no han concluido y que se necesitan nuevas investigaciones, en el Libro Blanco el Gobierno señala que el Ministerio del Ambiente aprobó en 2015 los estudios de impacto ambiental.



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