Nestlé embotella agua en medio del desierto de Arizona
Paul Bulcke , CEO de Nestlé. Foto Bloomberg.
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Nestlé abrirá una nueva planta embotelladora en la ciudad de Phoenix, asolada por la sequía, porque allí es donde está el agua. De veras.

¿Sequía? ¿Desierto? ¿Agua? La pura disonancia causó una comprensible controversia entre los habitantes de las zonas desérticas, que representan uno de los tres mercados más grandes de los Estados Unidos en el consumo de agua embotellada per cápita.

“Es difícil que la gente lo entienda”, dijo Sarah Porter, directora del Kyl Water Center de la Universidad del Estado de Arizona.

La planta Nestlé Waters North America, programada en el oeste de Phoenix está casi lista, en medio de una serie de batallas más encarnizadas que la empresa ha librado en otros lugares.

Esto porque al menos tres grupos ambientalistas han demandado al Servicio Forestal de los Estados Unidos por permitir que Nestlé siga embotellando en las Montañas de San Bernardino.

El mes pasado, el condado de Hood River en Oregón, votó a favor de una medida anti-embotelladoras, cerrándole el paso a una eventual planta de Nestlé. í.

En mayo, al enterarse de los planes de instalar una planta en Phoenix, un estudiante de una universidad comunitaria publicó una petición en Change.org, en la que llamaba a Nestlé Waters “irresponsable e insostenible”, dado que el Estado del Gran Cañón sufre oficialmente una sequía desde 1999.

A esto se sumó una página en Facebook. En respuesta a estas preocupaciones, el departamento de servicios hídricos de la ciudad convocó una audiencia pública con prontitud.

En ella, se perdieron los estribos, en medio de interrupciones, pero la imagen final resultó paradójica: una ciudad del desierto con agua de sobra.

Phoenix produjo unos 95 mil millones de galones de agua en 2015. La ciudad obtiene más de la mitad de ella de los ríos Salt y Verde de Arizona, y algo menos de la desviación del río Colorado, parte de la cual se almacena para uso en emergencias.

Cerca del 2% es agua subterránea. La planta de Nestlé utilizaría unos 35 millones de galones (264 millones de botellas de medio litro) cuando abra en la primavera, o el 0,037% del volumen que proviene de las plantas y pozos de la ciudad. De modo que, con esta clase de cifras, y toda la demanda de agua embotellada de los sedientos ciudadanos de Phoenix, pareciera que hay suficiente para todos –incluso para que Nestlé abra el grifo, embotelle y venda por unos pocos dólares-. Pero la comunidad de ambientalistas de Arizona no está tan segura.


 

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