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Compañías esperan más de cinco años por permisos para colocar estructuras legalmente
Negocio de vallas requiere regulaciones claras
• Reglas del negocio, que varían entre autoridades de gobierno central y locales, afectan la actividad
• Planes reguladores de cada municipio deben definir la densidad de anuncios permitida


Daniel Chacón
[email protected]

El negocio de las vallas publicitarias se encuentra estancado, en apariencia, por tramitomanía y falta de reglas del juego claras, que impiden a las empresas del sector crecer bajo regulaciones de la ley.
Existe un reglamento a la Ley de Tránsito, que regula la publicidad exterior con señalamientos generales. Pero es necesaria una reforma a esta ley, que incorporaría el tema de sanciones y su reglamento atendería con mayor especificidad la actividad de vallas publicitarias.
Por el momento, la situación actual afecta el crecimiento de las empresas que así operan, limitando su capacidad de expansión, mientras otros aprovechan la escasa capacidad de supervisión de las autoridades para proliferar al margen de la ley.
La industria enfrenta normas que se contradicen. Por ejemplo, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) pide que los rótulos se ubiquen a 18 metros de altura, mientras que las municipalidades exigen un máximo de nueve metros, quedando en un jaque técnico al no poder cumplir con estos requisitos contrapuestos.
Por ello, hace bastante tiempo las empresas dedicadas a esta actividad comercial han conservado las mismas estructuras que fueron autorizadas desde principios de década, con la esperanza de que los trámites de renovación tengan éxito.
Solo presentar los documentos al MOPT tiene un costo cercano a ¢750 mil, porque las empresas deben aportar planos y una serie de certificaciones que implican el pago de honorarios a arquitectos y abogados.
Esto ha movido el negocio a otras aristas donde no existe regulación, como ocurre con el uso de tapias, vehículos rotulados y otras variedades que la ley no contempla.
Incluso, las empresas han visto mayores posibilidades de negocios exportando material, que atendiendo las necesidades insatisfechas del mercado local.
“Desde 2004 no he logrado ni un permiso nuevo. En 2007 ya dejé de tramitar. A quién le hago caso cuando tengo al MOPT que me pide unos requisitos, y por otro lado las municipalidades me piden algo totalmente distinto”, dijo María Soledad Guerra, presidenta de la Cámara de Publicidad Exterior.
En ese sentido, otras empresas dedicadas a esta actividad —que prefirieron el anonimato— confirman dificultades para conseguir los permisos, mientras el trabajo ilegal de este tipo prolifera sin que sea sancionado.
Este problema es reconocido y compartido por los responsables del MOPT, que esperan resolver esas carencias antes de que finalice el actual gobierno.
Se espera en el corto plazo la implementación de un nuevo reglamento, que pondría en claro las responsabilidades de las empresas y autoridades gubernamentales, el cual sería publicado antes de finalizar la actual administración.
Esta reforma reafirmaría que los gobiernos locales serán responsables de los límites de proliferación de vallas publicitarias, y eso deberá quedar explícito en sus planes reguladores
Por otra parte, la nueva Ley de Tránsito da potestades para sancionar a quienes operen al margen de la ley, y se espera la publicación de un reglamento que corrija los errores técnicos contenidos en el que hoy regula la actividad.

Parte de los cambios implicará separar el departamento que da los permisos del que se encarga de las demoliciones en caso de ilegalidad. Además, ahora será posible sancionar a los propietarios de terrenos que lo presten para publicidad ilegal.
En lo referente a la altura y distancias de colocación de las vallas, los nuevos parámetros están entre los 11 y 15 metros; medidas que se ajustan un poco más a las aspiraciones de los empresarios.
“Para mí es mejor regular que prohibir. En el futuro nos encargaremos de dar los permisos para que luego vayan a las Municipalidades por la patente de construcción”, explicó Jorge Rojas, subdirector de diseño vial.
Aunque el MOPT determinará parámetros generales para todo anuncio que se instale en vías nacionales, los gobiernos locales podrán pedir los requisitos que consideren convenientes amparados en el plan regulador de la zona, por lo que las reglas y limitantes para instalar una valla publicitaria podrían variar según el cantón de que se trate.
Por otro lado, se contemplaría en el corto plazo regular nuevos tipos de publicidad como tapias, pantallas LED (como las instaladas en la autopista a Caldera) y otras modalidades que han gozado de éxito en el exterior.
Con las reformas, el ideal es que las empresas que cumplan con los requisitos para colocar vallas publicitarias no demoren más de un mes en tramitarlas.
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