David Gutierrez

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Martes 13 Mayo, 2014

¿Será conveniente que los empresarios constituyan su propio partido al igual que lo han hecho otros grupos de interés?


¿Necesitamos un partido empresarial?

Costa Rica tiene 44 partidos políticos inscritos en el Tribunal Supremo de Elecciones, a nivel nacional, provincial y cantonal, algunos de los cuales defienden intereses particulares, como el Partido Nueva Generación, Accesibilidad sin Exclusión, Partido de los Trabajadores, Partido de los Transportistas y Partido Verde. 
Estos grupos políticos buscan proteger y ampliar los derechos de ciertos sectores, como la juventud, los trabajadores, el medio ambiente, los discapacitados y otros.
Pero a la fecha, no hay un partido político cuyo fin sea defender y mejorar los intereses del sector empresarial.  ¿Por qué?
Una razón podría ser que por muchos años, los empresarios consideraron que su participación se limitaba a contribuir económicamente con algún partido político. Pero la nueva realidad nacional indica otra cosa: es necesario un mayor y más activo involucramiento del sector empresarial en la política nacional. 
Otra posible explicación es que, por muchos años, los empresarios participaban por medio de las cámaras empresariales, pero estas han perdido fuerza y relevancia, lo que disminuye su rol de intermediarias. 
Entonces, ¿cómo pueden los empresarios participar y comunicarse con el Gobierno y otras fuerzas vivas? 
Una posibilidad es utilizar los actuales partidos políticos, ya que siempre hay empresarios que se identifican con la ideología o el plan de Gobierno de uno u otro partido. 
Sin embargo, la agenda política partidaria es, normalmente, mucho más amplia que la empresarial. Incluso, las  alianzas y pactos de esos partidos muchas veces pueden ir en contra de los intereses del sector productivo.
¿Será conveniente entonces que los empresarios constituyan su propio partido al igual que lo han hecho otros grupos de interés?
En Costa Rica, un 80% de los trabajadores es parte del sector privado. De ahí que los intereses del sector empresarial sean de suma importancia, como propulsor del crecimiento de la economía y de una mayor generación de empleo y oportunidades. 
Con esa perspectiva,  cada dos años la Unión de Cámaras prepara un documento con los “Diez mandatos impostergables con visión de largo plazo para potenciar el desarrollo del país”, que incluye una serie de propuestas bajo la consigna de que las empresas no pueden estar bien en un país que tampoco lo está. 
Las propuestas son variadas en áreas que, desde la óptica empresarial, son prioritarias para promover el desarrollo y el bienestar de la población en forma sostenida.
Incluyen temas como empleo y educación, seguridad ciudadana, regulaciones adecuadas, modernización del mercado energético, crecimiento y estabilidad macroeconómica, seguridad social y formalización del empleo, fortalecimiento de las pymes, entre otros.
Con estas metas empresariales para el avance de nuestro país, podría ser importante una participación política más abierta. Por el contrario, lo nefasto es tener políticos que entran como gobernantes y salen como empresarios. 

David Gutiérrez

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