Mujeres revolucionan medios de comunicación
“Siento que tenía mucho más que dar, pero no estoy atada a una posición”, afirma Glenda Umaña, luego de su despido. GERSON VARGAS / LA REPÙBLICA
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Entrevista exclusiva con Glenda Umaña y Vilma Ibarra

Mujeres revolucionan medios de comunicación

Aunque la discriminación ha disminuido, aún es difícil acceder a puestos de dirección en medios de comunicación. Sin embargo, en esta edición especial del Día Internacional de la Mujer le presentamos el caso de dos mujeres que han revolucionado el periodismo y han abierto el camino a las nuevas generaciones de comunicadoras. Se trata de Glenda Umaña y Vilma Ibarra, quienes comparten su experiencia personal y lecciones aprendidas.

Glenda Umaña: “No me siento discriminada, pero no sé si estoy equivocada”

¿Qué barreras impiden una mayor participación de las mujeres en este campo?
Mucho es nuestra propia actitud, nos intimidan y no sabemos cómo reaccionar.
Nunca tuve problemas en CNN, pero en Costa Rica sí lo viví.
Cuando inicié en periodismo, veía que las entrevistas las tomaba el hombre, uno era más un adorno.
Yo me sentía mal, pero creía que iban a pensar que me quería exhibir y no quería que pensaran que era una cuestión de ego.
Sabía que había una injusticia pero no sabía determinarla, tal vez por confusión, inmadurez o falta de experiencia.
 

¿Cómo superó la discriminación?

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He aprendido que hay que ser asertiva.
Ahora yo les diría a las que están en la posición que yo estuve que no se dejen.
En mi último programa, trabajé con Alejandra Oraa, una muchacha joven que nunca dejó que las entrevistas importantes las hiciéramos solo quienes teníamos más trayectoria.
 

A muchas mujeres periodistas, especialmente en televisión, se les discrimina conforme avanzan en edad. ¿Ha experimentado esta situación?
En los 18 años que estuve en CNN nunca me sentí de esa manera, cuando yo salí, ellos me dijeron que era una decisión de negocios.
Quizás no tuve chance de profundizar en lo que me estás diciendo, todavía lo estoy asimilando.
Yo siempre estuve satisfecha de mi trabajo, inclusive cuando estaba al aire el penúltimo día pensé: “esto es un error, aquí todo está bien, están tomando una mala decisión”.
 

¿Ahora piensa que su despido pudo ser por una cuestión de edad?
En este momento no me siento discriminada, pero no sé si estoy equivocada.
Siento que tenía mucho más que dar, pero no estoy atada a una posición.
Obviamente ha sido sorprendente, pero terminé en muy buenas relaciones.

¿Cómo ha manejado esta situación?
Todavía lo estoy asimilando, a veces estoy completamente en paz, pero otras veces siento dolor.
Ha sido una transición, pero he podido hacer cosas diferentes y aprender. Por ejemplo, la cumbre de Celac fue una gran experiencia.
He aprendido tres cosas que pueden ser un buen consejo para otras mujeres que pasen por una situación similar: no acepte la primera oferta que le hacen, sea paciente y sepa que la transición va a durar entre seis meses y un año.
 

¿Se les juzga a las mujeres de manera diferente que a los hombres?
Los estándares de medición de éxito son mucho más exigentes para las mujeres que para los hombres.
No es algo que ocurre solamente a nivel de medios, veamos por ejemplo el caso de nuestra expresidenta Laura Chinchilla, a quien se le juzgó bajo patrones mucho más exigentes que a un hombre.
A nosotros nos cuesta más duro abrir camino; sin embargo, necesitamos más apoyo entre nosotras mismas y tener un apoyo de la pareja.
Algunos medios de comunicación como LA REPÚBLICA, exigen que en sus notas exista un balance entre hombres y mujeres en cuanto a fuentes consultadas.

¿Qué piensa de este requisito?
Me encanta esta iniciativa, porque son muy pocas las mujeres que se invitan a los programas como analistas Hay un análisis de la cuota actual de analistas que se invitan a los programas y son muy pocas mujeres.
Yo siempre buscaba que invitáramos a más mujeres, porque explican muy bien.
Se requiere un esfuerzo adicional, pero es importante que haya conciencia así como la tienen ustedes.
Las mujeres que presentan o que son analistas en televisión son modelos para las niñas.


¿Cómo hacer para promover una mayor participación de mujeres en medios de comunicación?
Yo creo que ya es cada vez más, pero algo muy interesante para aquellas que quieran llegar a cargos más altos es la posibilidad de, además de periodismo, estudiar administración o carreras afines.
También hay que ganárselo, no solo poner más mujeres.
Se necesita trabajar con honestidad, con claridad y siempre con respeto por el público.
A veces los medios nacionales piensan en la primicia y no respetan.

 

Vilma Ibarra: “Acceder a puestos de dirección no es sencillo cuando se es mujer”
 

¿Hay menos discriminación contra las mujeres en radio que en televisión o en medios escritos?

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“El sistema está dispuesto para que sea difícil, especialmente para las madres”, afirma Vilma Ibarra. Esteban monge/ la república
No depende tanto del medio como del tipo de producto, es más fácil en un semanario que en un diario o en un programa de opinión que en un noticiero de radio.
Es muy difícil lidiar con el tiempo propio y familiar cuando se está dirigiendo un medio de comunicación.
El ejercicio periodístico de 16 horas al día, de fines de semana y de feriados, tiene una época, una edad y unas condiciones familiares.
El sistema está dispuesto para que sea difícil, especialmente para las madres y no siempre vamos a estar dispuestas a entregar lo mejor que tenemos, que es el tiempo.
Pero no hay un sesgo especial en el ejercicio de los medios de comunicación para que las mujeres accedan a los puestos de poder, lo mismo ocurre en empresas privadas o en política.
Acceder a puestos de dirección no es sencillo cuando se es mujer en general, no cuando se es periodista en particular.


¿Ha tenido experiencias personales de discriminación por su condición de mujer y cómo las ha manejado?
No, realmente me siento muy privilegiada.
En mis inicios cuando cubrí deportes había un poco de sesgo, porque evidentemente para los jugadores era incómodo que una mujer entrara a un camerino.
Hoy en día que veo tantas mujeres buenas haciendo deporte, me sorprende mucho como esta inserción que en mi tiempo era tan difícil, es una muestra significativa del cambio de los tiempos.
 

¿Qué consejos podría darles a otras mujeres que deseen iniciar una carrera periodística en radio?
Para ser periodista hay que tener vocación, aun en estos tiempos donde este oficio está venido a menos.
Porque así como ha bajado la calidad que se reclama en la clase política y en la clase gerencial, también en el ejercicio del periodismo hemos abandonado la rigurosidad.
Estamos muy inclinados en la agenda periodística a cubrir asuntos banales y lamentablemente estamos más atados a las redes sociales de lo que deberíamos.
Quien quiera ejercer el periodismo tiene que prepararse más, el periodismo es una carrera de base pero hay que tener otras herramientas.
No basta con solo ser periodista, hay que ser politólogo, abogado, economista, y tener otras armas.

Algunos medios de comunicación, incluido LA REPÚBLICA, exigen que exista una participación equitativa de hombres y mujeres en sus notas. ¿Cómo organiza usted sus invitados para garantizar un balance de género?
Me cuesta mucho encontrar las mujeres y siempre me acuso de eso, porque me parece terrible que me sea tan fácil conseguir voceros hombres y tan difícil encontrar las mujeres.
Algo que yo hago mucho es el análisis político y tengo 20 hombres en la lista y solo dos mujeres, que además no son las que están ahí siempre.
Ese es un buen punto para LA REPÚBLICA y uno no tan bueno para mí, porque la verdad siento que tengo muy pocas mujeres en la presentación de opiniones y puntos de vista.

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Natalia Chaves
[email protected]
@nataliachavesb

 

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