Nuria Marín

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Lunes 29 Agosto, 2011


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Mujer al volante, ¿peligro?


Uno de los estereotipos en contra de las mujeres, es el concepto “mujer al volante, peligro constante”. Sobre el tema, se pueden acceder a múltiples chistes, choteos, vídeos en YouTube, etc. Por cierto, ¡nada más lejos de la verdad!
Las estadísticas muestran que los hombres son protagonistas en la mayor cantidad de accidentes y lesiones de tránsito en el mundo en todas las franjas etarias, con la única excepción de la de más de 82 años.
Así, la ley de probabilidad indica que los hombres tienen un 77% más de riesgo de morir en un accidente que las mujeres. Ante esas cifras ¿con quién preferiría usted viajar?
Costa Rica no es la excepción. Un interesante estudio publicado por la Asociación Costarricense de Medicina Forense en la Revista de Medicina Legal de Costa Rica de setiembre de 2008, revela que del número de fatalidades de 2007, el 83,36% fueron varones, en tanto las féminas tan solo fueron de 17,74%.
Quienes han estudiado la materia, han concluido que no se trata de un tema de competencias ni de habilidades a la hora de manejar, sino de un tema más profundo que trasciende culturas y fronteras: los hombres son más agresivos que las mujeres y esto se está traduciendo en un comportamiento letal en las carreteras.
Los mayores niveles de hostilidad, una mayor inclinación a la toma de riesgos y la despreocupación por la salud, por la seguridad y por las reglas (ej. el alcohol) mostrada por los conductores masculinos, entre los 20 y 24 años también extensivo a aquellos entre los 26 y 40, se ha convertido en un peligroso coctel para conductores, peatones y ciclistas que anualmente dejan inmersos en el dolor a numerosas viudas, huérfanos, familiares y amigos sin sus seres queridos.
Para el país, se trata de otro problema de salud pública. La mortalidad por accidentes es hoy la tercera causa de muerte con un nivel de 16,58% por 100 mil habitantes lo cual es alto a escala mundial.
Los accidentes, lesiones e incapacidades por accidentes de tránsito desangran las magras arcas de la seguridad social, llámese CCSS, CENARE, INS, etc. sin dejar de mencionar el golpe que significa para el país la pérdida de personas jóvenes y económicamente activas.
A nivel mundial, la década de 2011-2020 se ha definido como la de la seguridad en las carreteras estableciéndose como pilares, la importancia de desarrollar competencias para garantizar carreteras seguras, el mejoramiento de la infraestructura y sistemas de transporte, el mejorar la seguridad de los vehículos y la atención post accidente, así como priorizar en prevención a través de la educación, este debe ser el corazón de un cambio cultural de largo plazo. Estos pilares deben ser el norte de nuestra ansiada ley de tránsito.
Apliquemos un trato diferenciado a los conductores temerarios entre otros en pólizas de seguro, impuesto al ruedo, y sanciones y de seguro el bolsillo se convertirá a fin de cuentas en el mejor educador.

Nuria Marín