Mudanza digital impulsa crecimiento de bandas
“El formato digital es prácticamente la única opción. Cada vez hay menos tiendas físicas y la gente quiere la música casi que de inmediato”, dijo Mario Miranda, baterista de Patterns. Gerson Vargas/La República
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Los servicios de streaming musical como Spotify, Deezer y Apple Music, o de descarga digital, como Amazon, iTunes y Bandcamp, impulsan el crecimiento de las bandas nacionales, que se mudan cada vez más a estos formatos para monetizar su material.
Cocofunka, The Movement In Codes, Las Robertas y Patterns, son algunas de las bandas que sacan jugo a los servicios de streaming y los nuevos formatos, para compensar el desapego de las nuevas generaciones con el disco físico.


Aunque las ganancias principales de las bandas ticas provienen de sus presentaciones en vivo y patrocinadores, los servicios de streaming empujan hacia fuera los CD desde el año anterior, cuando aplicaciones como Spotify, Deezer y Apple Music se volvieron populares entre los costarricenses.
“Los artistas nacionales tienen que darles mayor importancia a los servicios de streaming, ya no es como antes, que solo te generaban un poquito, ahora se gana más”, dijo Javier Arce, vocalista de Cocofunka.
Esta banda vio cómo en cuestión de seis años, el 80% de las ventas de su música pasó a facturarse por compras digitales, y el resto de los ingresos se desplazó a los discos físicos.
En tanto, otras bandas, como The Movement In Codes, reportan ingresos cada vez menores por discos compactos, al punto que las ventas digitales empataron las físicas, como les pasa actualmente.
“Ni siquiera yo compro discos compactos. Es un fenómeno que esperábamos y está pasando”, reconoció Marcos Monnerat, vocalista de The Movement In Codes.
Por su parte, la agrupación Patterns ni siquiera sacó su primer disco “Dangerous Intentions”, en físico, sino que movió todas sus ventas a través de plataformas web.
“Tiene que ver con acceso y cómo funciona el mundo actualmente. La gente quiere tener las cosas inmediatamente: escucho la pieza, me gusta, la compro y la descargo”, explicó Mario Miranda, baterista de Patterns.
De su último EP, “Shout”, sacaron 100 copias, pero con fines promocionales para sus conciertos.
Por otra parte, Las Robertas sacan más partida del Bandcamp, plataforma para descargar discos de forma digital.
“Nos va bien, sobre todo con los nuevos lanzamientos. No es mucho, pero ese dinero nos ha servido para irnos de gira e invertir en la banda”, declaró Mercedes Oller, integrante de Las Robertas.
Este cambio en el consumo coincide con lo que pasa en el resto del mundo, donde si se sacan los acetatos de la ecuación, las ventas por streaming superan a las físicas.
Las ventas mundiales de música en línea y en soporte físico aumentaron un 3,2% en el último año para alcanzar los $15 mil millones, debido a un fuerte crecimiento de suscripciones a los servicios en streaming, de acuerdo con la Federación Internacional de la Industria Fonográfica.
Los ingresos digitales ahora representan el 45% de los ingresos totales, comparado con un 39% de las ventas físicas.
“Hay un crecimiento importante, sobre todo en Spotify, es lógico colocarse ahí. El dilema está en cuánto debe pagarse al proveedor del contenido, que en ese caso somos los músicos”, comentó Arce.

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