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Viernes, 14 de diciembre de 2018



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Morales encamina "refundación" de Bolivia

| Miércoles 22 octubre, 2008



Mandatario logra una concertación en torno a su proyecto de Carta Magna
Morales encamina “refundación” de Bolivia

Presidente renunció a posibilidad de segunda reelección para lograr acuerdo con oposición

La Paz
EFE

El presidente Evo Morales encaminó ayer su proyecto político de “refundación” de Bolivia al promulgar una ley para celebrar el 25 de enero de 2009 el referendo sobre la nueva Constitución concertada con la oposición.
Morales, que el domingo cumplirá 49 años de edad, consiguió así uno de los principales objetivos políticos desde que llegó al poder hace dos años y nueve meses: avanzar hacia la reforma plena del Estado boliviano, uno de los más pobres de Suramérica.
“Siento que este proceso de cambio es sin retorno. Digan lo que digan, hagan lo que hagan, ya no va a volver el neoliberalismo”, dijo el mandatario, tras promulgar la ley del referendo en una improvisada mesa instalada sobre el escenario en la plaza Murillo, donde pasó más de 24 horas junto a miles de sus seguidores.
La norma convoca al referendo constitucional para el 25 de enero del 2009, en el marco de un acuerdo político con la oposición que incluye, además, elecciones generales anticipadas para el 6 de diciembre de ese mismo año.
El consenso, que parecía imposible, se logró después de que Morales renunciara a la posibilidad de una segunda reelección y aceptara que se corrijan cien artículos de su proyecto constitucional, lo que equivale a una cuarta parte del documento aprobado por la Asamblea Constituyente en 2007.
El partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), aceptó modificaciones “sustanciales” en asuntos como autonomías, tierras, sistema electoral, composición del poder Legislativo y reformas judiciales, entre otros.
Tras conocer la aprobación en el Congreso, Morales se emocionó hasta las lágrimas y se sumó a la celebración con las miles de personas que llegaron el lunes a La Paz desde el Altiplano, tras una marcha de siete días para exigir la convocatoria constitucional.
En su discurso, criticó a la oposición por haber tardado en el Congreso 18 horas en votar la norma que permite el referendo, y recordó que tuvo que pedir paciencia a aimaras que querían azotar a los parlamentarios y a mineros que, con dinamita, les amedrentaron.
“Bolivia históricamente siempre ha sido rehén de minorías” que intentan “someter” a la población desde el Congreso, dijo Morales.
Asimismo, el presidente señaló que, con la nueva Carta Magna, se investigará la fortuna de “los corruptos” que, a su juicio, están en el Senado, actualmente controlado por la oposición.
También destacó su renuncia a la posibilidad de presentarse a una segunda reelección, en el período 2014-2019, después de los comicios adelantados que se han fijado ya para el 6 de diciembre del 2009.
“Renuncié por el bien del país y de este proceso de cambio. Evo no es ambicioso, Evo no tiene intereses”, dijo el presidente, tras señalar que durante la marcha que ayer encabezó muchas personas le pidieron seguir en el Gobierno 30, 40 o incluso por 500 años.
El mandatario, además, llamó “enemigos de la patria” a quienes se opongan a la nueva Constitución en el referendo, tras conocer que los líderes cívicos de la región de Santa Cruz, feudo de opositores, rechazaron los acuerdos alcanzados en el Congreso.
Por su parte, el vicepresidente, Álvaro García Linera, que dirigió los debates en el Congreso, subrayó el alcance de los acuerdos, al señalar que son la culminación de un proceso iniciado en 1990 con una marcha indígena del oriente que pidió una Asamblea Constituyente.
Según dijo, el documento concertado con la oposición acaba con la discriminación de los indígenas, garantiza el respeto a diversas formas de trabajo como las comunitarias y cooperativas, reconoce las autonomías y no afecta a los derechos sobre la propiedad privada.
Los acuerdos fueron posibles tras varias semanas de una intensa negociación en la que participaron como mediadores y observadores varias organizaciones internacionales, preocupadas por la ola de violencia que vivió el país en septiembre pasado y que provocó 18 muertos en choques ocurridos en el norte del país.
La Organización de Estados Americanos (OEA), unas de la entidades facilitadoras del diálogo, celebró el acuerdo, y señaló que es “el primer paso que marca el camino hacia la unidad” del país.
Este acuerdo es “el triunfo de Bolivia y nosotros como integrantes de la OEA y como latinoamericanos tenemos una gran satisfacción de que los bolivianos hayan encontrado un camino de consenso que les permitirá buscar el crecimiento”, dijo el director de Prevención y Resolución de Conflictos de la OEA, Raúl Lago.