Mitos y verdades sobre entrevistas de trabajo
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Mitos y verdades sobre entrevistas de trabajo

Existen muchos mitos sobre lo que se espera del entrevistado durante una entrevista de trabajo, lo cual genera cierta angustia. Sin embargo, la entrevista laboral no es más que la mejor manera para el especialista de recursos humanos de conocer un poco más sobre la persona que solo le ha sido presentada en papel.
En ocasiones sentimos que el entrevistador es capaz de leer nuestra inseguridad para demostrar que somos idóneos para el puesto al que estamos aplicando. Vemos que sus ojos son inquisitivos y sus gestos poco comunicativos, notamos que toma apuntes de ciertas cosas relevantes pero no expresan mucho más.
En realidad, los entrevistadores no pueden adivinar lo que los candidatos sienten, aparte de lo obvio. El entrevistador realiza preguntas con el fin de conocer más sobre los aspectos personales y profesionales del candidato, analizar, con las respuestas de este, sus capacidades y experiencias laborales anteriores que le faculten para la tarea que deberá desempeñar.
Para cumplir ese objetivo, es importante comunicar un resumen eficaz de las tareas y logros realizados en trabajos anteriores, tener claras las metas a mediano y largo plazo e identificar, previamente a la entrevista, cómo se puede aportar al beneficio de la empresa contratante, es decir, cómo el aprendizaje adquirido será beneficioso para cualquier organización para la cual se trabaje.
La primera impresión también es clave, siempre tiene un peso, es una cuestión humana. Pero esto no quiere decir que haya un código de vestimenta para las entrevistas laborales, más bien hay que vestirse de acuerdo con el puesto que uno quiere obtener. Si la entrevista es para una posición de un rango jerárquico alto, en una empresa grande, pues claramente el color no es relevante, sino lo formal del atuendo. En cambio, si la entrevista es para un puesto de trabajo al aire libre, evidentemente se debe utilizar un atuendo más casual. Sin embargo, siempre es mejor ir muy bien vestido que muy mal vestido.

Lucía Echeverría
Socia
Factor Humano
Consultoría y Outsourcing de RRHH



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