Mitos que influyen al comprar un smartphone
“Muchos piensan que una batería más grande dura más, pero a veces esto o es así. Al dispositivo se le pone una batería más grande porque necesita más apoyo para reforzar como está distribuida su infraestructura”, explicó Amikan Yaloveztky de Mediatek. Gerson Vargas/La República
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El mercado y las tiendas físicas o virtuales le han enseñado al usuario a elegir un smartphone por la velocidad de su procesador, las pulgadas de su pantalla, el tamaño de la batería y otros rasgos.


Sin embargo alrededor de estas características existe una serie de mitos que hacen que la elección del dispositivo no se haga de la manera más correcta.

La primera falsa creencia que desmiente Mediatek, empresa creadora de sistemas en chips para dispositivos móviles, es que cuanto mayor sea la velocidad del procesador del smartphone mejor será su desempeño.
Efectivamente, la velocidad del procesador es una característica importante al igual que la cantidad de núcleos, pero según los expertos el buen desempeño del dispositivo depende de cómo se administre la energía para hacer varias funciones.
“Cada vez que el usuario ingresa al celular accede al procesador y consume la energía, no es lo mismo leer un email que jugar un videojuego en línea, entonces un buen celular debe tener la capacidad de administración de distinguir entre una acción y otra y usar la cantidad de capacidad de procesador necesaria para una aplicación muy pesada y una capacidad mínima para una aplicación sencilla como leer mensajes”, explicó Amikan Yalovetzky, gerente de ventas de Mediatek Latinoamérica.


Otro mito es la batería, que liga el rendimiento de carga del dispositivo con su capacidad; es decir, que si una batería es de 3 mil miliamperios (mAh) o más el smartphone va a tener carga por más horas que otros dispositivos, pero lo cierto es que la productividad no depende de esto.
La batería, sin importar su tamaño, puede prolongar su carga si el chipset del modelo tiene en una sola estructura los elementos que hacen funcionar el Wi-Fi, radio Fm, Bluetooth, entre otros; pero si por el contrario el teléfono tiene en su interior un chip para cada función, es deductivo que la batería debe trabajar más.
La pantalla tampoco se escapa de la lista de mitos de que cuanto más grande sea esta, el usuario va a percibir una mejor resolución. En este apartado se recomienda brindarle mayor importancia a la densidad de la resolución y no a la cantidad de píxeles o el tamaño de la pantalla.
“Eso significa cuántos píxeles voy a tener por pulgada. Es mejor un teléfono de cinco pulgadas (de diagonal en pantalla) que tenga 1.000 píxeles, que uno de 6 pulgadas, con menos píxeles por pulgada. En este caso, la calidad de la imagen en la de cinco, va a ser superior a la de seis”, explicó Yalovetzky.
Para averiguar la cantidad de píxeles es necesario que el usuario divida el número de píxeles del teléfono entre el número de pulgadas de la pantalla.
Sobre el tema de las pantallas también se desmiente el hecho de que para encontrar una mejor visualización se deben considerar la forma y el material de estas.
Para obtener una mejor visualización los expertos recomiendan dispositivos que incluyen la tecnología MiraVision, que tiene capacidades que mezclan el tono, saturación, brillo, resolución y frecuencia de fotogramas que dan una experiencia visual casi perfecta.


Aprenda a elegir


Los usuarios están acostumbrados a leer y entender un poco lo que se les ofrece en las fichas técnicas pero deben considerar que la velocidad y el tamaño no definen un buen celular.
-Las baterías grandes no rinden más
-El desempeño no depende de la velocidad
-Entre más píxeles, mejor imagen
Fuente: información de la fuente

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