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Nuevo jerarca de Micit aduce tener la visión y preparación para dirigir el sector
Ministro Cruz asume Tecnología con optimismo
Los ¢7.193 millones de presupuesto para este año “no son suficientes, pero es un buen esfuerzo”, asegura Alejandro Cruz

Sacado sorpresivamente de su retiro, Alejandro Cruz asumió esta semana como nuevo ministro de Ciencia y Tecnología.
Su llegada se enmarca en un escenario de brasas. Por un lado, existe presión del sector empresarial sobre el destino que debe dar el gobierno a los recursos provenientes de la apertura celular, hay una lucha política sobre quién debe manejar la Rectoría de las Telecomunicaciones, y la disyuntiva sobre si el presupuesto asignado a Ciencia y Tecnología es suficiente para trabajar.
Esto, sin embargo, no resta calma a las palabras del nuevo jerarca de Ciencia y Tecnología, quien pausadamente casi como si todavía les explicara a sus alumnos del Instituto Tecnológico de Costa Rica esboza frase a frase cuál será su papel en el gobierno de Laura Chinchilla y la idea que tiene del rumbo que debe tomar país en el área que a partir de ahora dirige.

¿Quién considera que debería ser el rector de las telecomunicaciones en el país, el Micit o el Minaet?

Yo llego en un momento en que está ya presentado un proyecto de ley en la Asamblea sobre esto. Me tocó conocer un poco la génesis, al inicio de la administración anterior, de la separación del sector…
…le puedo decir que no hay duda sobre los objetivos de la apertura del sector y sobre el destino del Fondo Nacional de Telecomunicaciones y de la Presidencia.

¿Para este proyecto de ley existe compromiso por parte del gobierno en promoverlo?

El proyecto ya está en la corriente legislativa. Yo preferiría y con toda sinceridad me gustaría entrar con más detalle en esta materia después de la semana entrante para tener oportunidad de conocer el tema. Sí siento que en la visión del Ejecutivo no hay ninguna duda ni tampoco en el Plan Nacional de Desarrollo, entonces estamos partiendo de esa premisa, y por supuesto uno sabe que debe darse un proceso de negociación, de consulta, de convencimiento, posiblemente participaré en eso.

¿Llega al Ministerio preparado para asumir esa Rectoría?

Yo diría que sí y cualquier otra persona también. Digamos que parte de mis detalles ha sido trabajar como gestor tecnológico, el primer reto lo asumí en 1973 cuando ingresé al Instituto Tecnológico de Costa Rica. Me siento con la visión y preparación para llevar a buen puerto este Ministerio.

¿Está su permanencia en el Micit supeditada a que la Rectoría se traslade?

Todo puesto de ministro está en manos de la Presidenta, yo diría que la función del Gobierno es una función dinámica, no es estática. Lo que inicia de alguna manera en mayo y termina cuatro años después, es normal que tenga cambios y variaciones.

Parte de la discusión que existe es entre dos cámaras empresariales que hablan sobre cómo invertir esos recursos de Fonatel, unos hablan de contenido y otros de infraestructura. ¿Cómo considera usted que debe aprovecharse este dinero?

Me encantaría dar detalles del tema cuando haya concertado esta fase de introducción natural respecto a cómo está planteado el proyecto de ley a lo que viene, pero en términos muy generales podría decir que son tan importantes la infraestructura y el equipamiento como el contenido, y por supuesto que hay un compromiso del Gobierno para que cada vez más se reduzca la brecha digital.

Hay notorias diferencias entre la zona rural y la urbana en cuanto a la brecha digital; incluso algunos informes señalan las adversidades que existen. ¿Cómo ve usted esa diferencia y cómo debe combatirse?

Lo veo como lo vería no solo en Telecomunicaciones sino en todas las áreas, todos los ciudadanos aspiramos a mejorar la educación, calidad de servicio en electricidad, municipales, de agua potable, de servicios médicos y que nuestro país cada vez sea más inclusivo en lo rural–urbano en cuanto a género, en diversidad y composición de nuestra población. Entonces ciertamente cualquier plan deberá siempre aspirar a reducir brechas y aumentar oportunidades para aquellos sectores que más limitaciones tienen.

Por otro lado, se conoce que en Costa Rica hay pocos generadores de contenido…

Precisamente he estado diciendo que debemos entrarle a ese tema con más detalle. Hay un proceso lento de apropiación tecnológica no solo en términos de contenido, sino también de todas las demás áreas. Pero lo importante más bien no es la parte vacía del vaso sino la parte llena. Nosotros ya tenemos una población en general mejor preparada para entrar en una senda de desarrollo que otros países. En ese sentido lo importante es que la ciencia y tecnología sean un vector de cambio, de inclusión, de ampliación de opciones.

Vemos una tendencia en el mercado de contenidos hacia el entretenimiento. ¿Cómo lograr que todo ese contenido de Internet no sea solo en pornografía o aspectos improductivos?

Yo diría que no tengamos una visión negativa sobre la tecnología como algo que va a ser degradante en los jóvenes, sino que le demos vuelta a ese instrumento para que sea para su propio crecimiento. Nadie ha dicho que eso es fácil, pero precisamente la misión de un ministerio de educación, universidades y de todo un aparato va encaminado hacia esto.

El Estado en esto podría ser un buen potenciador si por ejemplo el plan de Gobierno Digital se tomara en forma más decidida. La gente se iría dando cuenta de que hay una accesibilidad universal, incluso interactuando en la presentación de propuestas y generando una comunicación más fluida, pero parece que estamos a años luz…
Sinceramente no creo que estemos a años luz. Existe todo un proceso y un esfuerzo de múltiples actores para revertir lo que usted está diciendo. Hoy los beneficiarios y usuarios del Gobierno Digital podremos ser un número relativamente pequeño pero cada vez está incrementándose.

¿Cómo encuentra al Micit en términos de dineros?

Yo creo que ningún jerarca de ninguna institución diría que cuenta con todo lo que necesita. Una de las cosas y nuevos retos de la función pública es utilizar cada vez mejor los recursos para cumplir con la labor encomendada. En estos momentos el presupuesto del sector de Ciencia y Tecnología cubre siete instituciones, y tiene un presupuesto de ¢7.193 millones. Si me pregunta que si es suficiente yo diría que no, pero sí es muy importante decir que esta cifra implica un gran esfuerzo del Gobierno por asignar en forma creciente más recursos a una tarea que es estratégica.
Hay un crecimiento del presupuesto superior al 10% y es importante tomar en cuenta que el 40% son transferencias a instituciones.

Luis Alberto Muñoz
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Luis Valverde
[email protected]
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