Enviar
Miles despidieron a Sosa con lágrimas y canciones
Sus cenizas serán repartidas en tres provincias argentinas

Entre lágrimas, aplausos y canciones, una multitud despidió ayer en las calles de Buenos Aires a la cantante Mercedes Sosa, cuyas cenizas serán esparcidas por su familia en las tres ciudades que marcaron su vida: Tucumán, Mendoza y la capital argentina.
Miles de personas esperaron la salida del cortejo fúnebre del edificio del Congreso, donde la “Negra Sosa” fue velada durante 24 horas.
Con flores y llanto, la multitud saludó con aplausos y canciones el paso de los restos de la “Voz de América”, en su recorrido hacia el cementerio de Chacarita, donde cientos de admiradores la recibieron bailando chacareras, uno de los géneros tradicionales del norte argentino, y al grito de “No se va, la Negra no se va”.
Los acordes de “Luna tucumana” y “Solo le pido a Dios” despidieron a la artista, cuyas cenizas serán repartidas entre Tucumán —su ciudad natal—, Buenos Aires —donde vivió la mayor parte de su vida— y Mendoza, el lugar en el que consolidó su proyecto musical.
Su muerte, en el amanecer del domingo tras varios días de agonía, conmocionó a varias generaciones de latinoamericanos que sufrieron las dictaduras de los años 70 y 80.
Paseó el nombre de Argentina por los más importantes escenarios del mundo, y compartió veladas con los artistas más dispares, desde Luciano Pavarotti a Sting, pasando por el rockero Charly García, los españoles Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, la colombiana Shakira o la brasileña Gal Costa.
Prohibida durante la última dictadura argentina (1976-1983), Sosa conoció el dolor del exilio, en París y Madrid, una experiencia que marcó su vida y reafirmó su compromiso social con la defensa de las libertades y los derechos humanos.
Su voz convirtió en himnos los versos de Pablo Neruda, de Violeta Parra, de Víctor Jara, de Gabriela Mistral.
Gritó “Hasta la victoria siempre”, “Corazón Libre” y “Gracias a la vida”, aunque en alguna ocasión reconoció que la suya fue una vida “muy hermosa pero muy triste”, y se llegó a definir como “una superviviente de ignominias y enfermedades”.
Mercedes Sosa “nos deja el ir siempre para adelante, el amor a la libertad, a la democracia y a la solidaridad”, resumió su hijo Fabián Matus.

Buenos Aires
EFE

Artistas dijeron adiós a “la Negra”

El cantautor español Joan Manuel Serrat consideró que la voz de Mercedes Sosa, “pasaba por el corazón” y expresaba “unas raíces muy profundas en el tiempo y el pueblo con el que le tocó vivir”. La figura de la intérprete “no pasó en vano”, sino que “queda en la memoria de la gente, en el aprendizaje de todos los que vengan a partir de ahora” y “será un claro referente para todos”, destacó Serrat.

El intérprete Residente, del grupo Calle 13, afirmó que el folclor que la cantante argentina dejó tras su muerte “se escuchará más alto que una canción de Madonna” y que fue “una mujer que se atrevió a hablar como ningún hombre pudo”. “Con su voz los desaparecidos aparecen y abrazan a sus madres”, aseguró.

El cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy expresó su consternación y tristeza por la muerte de la cantante argentina. “Estoy muy golpeado por su muerte, pero ella estará más viva que nunca porque su voz seguirá encendiendo conciencia, y hermanando voluntades y creaciones por una América Latina libre y soberana”, dijo el popular artista.

Fuente: EFE
Ver comentarios