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Sistema utilizará redes ya constituidas para llegar a pequeños empresarios de zonas alejadas
Microempresarios en la mira de Banca para el Desarrollo
Mecanismo que se implementará reducirá la rigidez en el tema de la garantía para solicitar los créditos

En un apartamento en Guadalupe instaló su taller de costura, actividad que desarrolla hace más de 15 años. Primero fue empleada en una maquila, pero ahora dedica todos sus esfuerzos al negocio de su propiedad.
Con siete empleados, Emelina Escobar diseña uniformes para empresas y espera en un futuro contar hasta con 30 costureras para atender la demanda local e incluso llegar a exportar.
En su necesidad por financiamiento, recurrió a la Fundación Mujer, que es una organización de microcrédito, que brinda un financiamiento con garantía fiduciaria, pero que exige menos requisitos que la banca común y se promociona como un modelo “solidario”.
Un 90% de las más de 96 mil empresas que existen en el país tienen dificultades para acceder a financiamiento y deben recurrir a prestamistas informales porque no tienen garantías reales (hipotecas) o fiadores que ofrecer, de acuerdo con estadísticas del Sistema de Banca para el Desarrollo (SDB).
La penetración que tienen las organizaciones dedicadas a las microfinanzas y la dificultad de llegar a estos sectores a través de la banca tradicional es lo que motivó al SDB a firmar un convenio con la Red Costarricense de Organizaciones para la Microempresa (REDCOM), la Fundación Integral de Desarrollo Rural del Pacífico Central (Fiderpac) y la Fundación Unión y Desarrollo de las Comunidades Campesinas (Fundecoca).
A través de ellas se esperaría tener esa penetración de la que hoy carece el sistema. El funcionamiento será sencillo: los microempresarios buscarán a la red de microfinanzas, esta presentará a Bancrédito las solicitudes y las organizaciones entregarán y cobrarán el crédito.
“El comité de crédito es una comunidad donde se evalúan las oportunidades. Es la comunidad la que fiscaliza que la persona que solicitó el préstamo utilice el dinero eficientemente; y si cae en impago, ese comité asumirá la deuda con los prestamistas”, explicó Royner Vargas, presidente de REDCOM.
Este tipo de organizaciones tiene más de 30 años de funcionar de forma silenciosa, y se financiaba a través de las cuotas que cobra a sus agremiados.
Ahora, podrán acceder a un fondo de ¢2 mil millones que podrán colocar en créditos individuales de ¢5 millones a no más de diez años plazo.

Daniel Chacón
[email protected]
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