Logo La República

Jueves, 15 de noviembre de 2018



GLOBAL


México no logra avances sobre migración

| Miércoles 23 abril, 2008



México no logra avances sobre migración


Nueva Orleans
EFE

México concluyó ayer su participación en la cuarta cumbre de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN) sin avances concretos en sus peticiones a Estados Unidos para que le ayude a frenar la violencia del crimen organizado o mejorar la situación de sus inmigrantes.
Felipe Calderón, presidente mexicano, sí consiguió que Bush reiterara su exigencia al Congreso estadounidense de que apruebe la “Iniciativa Mérida”, una ayuda económica contra el narcotráfico para México y Centroamérica, de $1.400 millones en tres años.
“El Congreso tiene que aprobar este proyecto de ley, tiene que aprobarlo de forma tal que se conforme con la estrategia que el presidente de México cree que ayudará a lidiar con este tema”, indicó Bush en la rueda de prensa final de la reunión.
El proyecto ha recibido fuertes críticas de algunos sectores mexicanos que ven en la propuesta un intento de repetir en México el Plan Colombia.
Sin embargo, poco pudo hacer Calderón respecto a sus compatriotas que viven y trabajan sin documentos en Estados Unidos, pues el plan de reforma migratoria del Ejecutivo estadounidense hace tiempo que fue sepultado por el Legislativo de aquel país y hasta que no se elija un nuevo Congreso a finales de año no volverá a tratarse.
Pese a ello, Calderón le pidió el lunes a Bush que trabajen juntos para lograr una solución “comprensiva e integral” en el tema migratorio, en una reunión que sostuvieron tras inaugurar el nuevo consulado mexicano en Nueva Orleans.
La sede consular, que había sido clausurada en 2002 por falta de rentabilidad, fue reabierta por la creciente inmigración mexicana a esa ciudad del sur de Estados Unidos, atraída por el trabajo que ofrece su reconstrucción tras el devastador paso del huracán “Katrina” en 2005.
En la actualidad viven en Nueva Orleans 85 mil inmigrantes mexicanos, después de que su presencia se incrementara en un 55% en los últimos dos años.
El mandatario estadounidense no se refirió públicamente a la posible necesidad de un cambio en las leyes migratorias estadounidenses ninguno de los dos días que duró la cumbre.
Así las cosas, la cita trilateral apenas sirvió para que Bush, Calderón y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, defendieran a capa y espada la idoneidad del “libre comercio con seguridad” como única manera de alcanzar la prosperidad regional.