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La esclerosis múltiple, el sida y el cáncer son solo otras de las enfermedades para las que el cannabis ha resultado efectivo en su uso medicinal


Más allá de la Telaraña de Charlotte

Detener las convulsiones de epilepsia de una niña de cinco años y reducirlas de 300 por día a una a la semana es un acto capaz de sensibilizar al más duro de los seres humanos.
La Telaraña de Charlotte es la planta de cannabis, que no solo transformó la calidad de vida de la pequeña estadounidense a la que hace honor su nombre, sino la de millones de personas en el mundo.
Hoy es la esperanza de las madres y padres de niños, que al igual que Charlotte, padecen una rara enfermedad llamada el síndrome de Dravet, dentro y fuera del estado de Colorado.
El debate ahora es cuán efectivo es el cannabis en la reducción de los ataques de epilepsia y si es correcto aplicarlo en niños.
Pero más allá de la evidencia clínica, están los casos, como el de Charlotte, que dejan en evidencia que a veces la naturaleza le gana la batalla a la ciencia.
Los hermanos Stanley son los responsables de cultivar esta rara variedad de la planta, que tiene la expectativa de llegar a ser la base de un medicamento efectivo, pero que hoy es solo una hierba mágica.
El descubrimiento se hizo en un acto desinteresado de los también llamados Robin Hood de la marihuana, en un acto desesperado de la madre de Charlotte por salvar la vida de su hija.
Sin acceso a la cobertura del Seguro Social, con los bolsillos vacíos y pese a la oposición de la mayoría de los médicos, que contraindicaban el uso del cannabis en un niño, la madre nunca miró atrás.
No es un episodio de una novela, sino de la vida real. El tema es muy propicio en este momento en Costa Rica, cuando una legislación toca las puertas de la Asamblea Legislativa para legalizar el uso del cannabis medicinal.
La Caja ha dado el visto bueno a la iniciativa, siempre que los productos cuenten con un respaldo científico para su uso.
El argumento de algunos de los directivos es que el cannabis incluso puede llegar a ser menos peligroso que drogas utilizadas por años en los hospitales, como la morfina.
La esclerosis múltiple, el sida y el cáncer son solo otras de las enfermedades para las que el cannabis ha resultado efectivo en su uso medicinal.
No está comprobado, pero se cree que incluso podría ser capaz de matar algunas células cancerígenas, además de aliviar el dolor y las náuseas, según las últimas hipótesis.
De modo, que un caso como el de Charlotte, documentado por la cadena CNN, es capaz de convencer al más fiel de los detractores de que la naturaleza bien utilizada, no tiene por qué representar una amenaza para la sociedad, sino un aliado para la cura.

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