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COLUMNISTAS


Mandinga

Abel Pacheco [email protected] | Lunes 02 mayo, 2011



PARLATICA
Mandinga


Todavía se escucha por estos lares el calificativo de “mandinga”, “mandingas”, o “mandinguita”, para designar al pusilánime, al “tiquis-miquis”, al que le zafa el hombro a una obligación, a los y las que se desmayan en la arena.
La inmensa Carmen Lyra apellidó así a la cucarachita del cuento, pues recuerden ustedes sus temores ante todos los animales que le propusieron matrimonio.
Perro, toro y otros pretendientes matrimoniales de la coloreteada heroína eran rechazados, porque sus (quizá apasionados) ruidos nocturnos le producían susto, “chuto”...
Pero no fueron justos nuestros abuelos al darle ese significado a tal palabra, porque originalmente mandingas son los miembros de una altiva y hermosa tribu africana.
Durante la conquista y la colonia, muchos de ellos fueron capturados por los tratantes de esclavos en su patria. Encadenados, despojados de todo y humillados, fueron traídos a América para ser vendidos como bestias de trabajo.
Imagino que muchos miembros de esta orgullosa etnia se negaban por dignidad a aceptar la vida horrible de la esclavitud .
Casi que los veo tirando lejos picos y palas, para acurrucarse en el suelo y negarse a trabajar a pesar de los insultos, golpes y latigazos.
Era una actitud valiente, digna y orgullosa...
Pero algún capataz confundió dignidad con vagabundería, cobardía y zafalomismo, y comenzó a usar la palabra mandinga con ese sentido.
Injusto, ¡muy injusto!
El vocablo tiene otros usos en parlatica y designa una cucaracha grandota y negra en Guanacaste, según Gardela, y también una hormiga renegrida y fiera, según Gagini.
Curioso que en Venezuela se le diga así al diablo, y en Brasil mandinga es la capacidad, la malicia, que tenían los danzantes de capoeira (baile designado para dar a los esclavos preparación física para una eventual revolución), para engañar a los blancos y disimular como danza inocente lo que era entrenamiento para la liberación.
En fin, muchos y diversos significados. Yo me quedo con el original, el que define a una etnia altiva y hermosa.
De las demás definiciones, la que no tiene minga tiene mandinga.

Abel Pacheco