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Domingo, 18 de noviembre de 2018



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Mamá de Amelia Valverde: “Quería ser veterinaria pero desarrolló más lo deportivo”

Walter Herrera [email protected] | Martes 14 agosto, 2018

Amelia Valverde y su familia celebran juntos.
Amelia Valverde y su familia celebran juntos. Cortesía María Elena Villalobos/La República


María Elena Villalobos, madre de la entrenadora de la Selección Femenina de Fútbol, Amelia Valverde, recordó cómo su hija, hoy referente en el deporte nacional, dio sus primeros pasos para convertirse en la comandante en jefe de la Tricolor. Amelia Valverde junto a su madre

En un principio, cuando era niña, María Elena creyó que el amor por los animales llevaría a su hija a convertirse en una veterinaria, como la misma Amelia comentaba desde niña.

Sin embargo, su pasión por el fútbol y el deporte la llevó a estudiar educación física en la Universidad Nacional.

Este y otros detalles contó María Elena a LA REPÚBLICA en celebración del Día de la Madre.

Entrevista María Elena Villalobos

Mamá Amelia Valverde, entrenadora Selección Nacional Femenina

1. ¿Qué pasó por su cabeza cuando Amelia le dijo que quería ser entrenadora de fútbol?

Ella nunca lo dijo, solamente lo hizo. Yo siempre creí que el fútbol era la diversión de ella porque siempre dijo que quería ser veterinaria y tiene mucho amor por los animales, pero desarrolló más lo deportivo. No supe leer que quería hacer eso.

Me acuerdo que en el kínder, cuando tenía cinco o seis años, un sobrino me dijo que Amelia era muy “viva” porque antes de jugar, los veía jugar y después escogía con quién jugar, era muy estudiosa del juego.

2. ¿Quién o qué motivó a Amelia a entrar en el mundo deportivo?

La familia, por mi lado, es muy futbolera. En mi casa se habla mucho de fútbol, son muy liguistas todos y ella se crió en ese ambiente. Éramos tan fiebres que antes, cuando pasaban por las tardes los resúmenes o los partidos del fútbol europeo, todos en mi casa los veíamos juntos.

3. ¿En algún momento le preocupó el aspecto económico de la carrera?

Vieras que no, pero a mi mamá sí. Lo que sí me preocupó fue el día que tenía que hacer el examen de admisión de la UCR, me levanté a las 6 a.m. hice el desayuno y cuando la encontré estaba con el uniforme porque me comentó que después del examen iba a entrenar, ella me dijo: ‘Hago el examen rápido y me voy a entrenar’. Enojada le dije ‘ubíquese’ y ella me respondió: ‘Mami, ya hice el examen de la UNA, lo voy a ganar y voy a estudiar educación física.’ Ahí me di cuenta que quería dedicarse al deporte, ya saliendo de quinto año me dibujó el panorama claro. Le había dicho que no despreciara a la UCR pero le salió todo exactamente como me había dicho.

4. Usted fue jueza y seguramente también tuvo dificultades para salir adelante en el gremio, ¿cuál es la clave para combatir el machismo?

Saliendo de la universidad, trabajé en la oficina de jurisprudencia del Poder Judicial y fui a una reunión por un puesto y el magistrado a cargo nos dijo con una voz muy noble ‘aquí están los puestos de secretaria para ustedes, esos son los bonitos para mujeres’. Nos burlamos por la propuesta. Pero en fin, creo que un arma es obviar la desigualdad o invisibilizarla.

Amelia tiene algo que me gusta y es que no se detalla en el obstáculo.

5. ¿Amelia siempre es tan seria como se muestra en el trabajo? ¿Qué la hace reír?

Ella siempre ha hablado poco pero lo que habla es sustancioso, no es que es así con la prensa, es una característica de su personalidad.

Ella es muy alegre, pero no coincide con que hable mucho. Saliendo de sexto grado a la directora le tocó describir a cada alumno y a Amelia la destacó como la más alegre.

A ella la hacen feliz la familia, los primos y las reuniones.