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Debido a demora de 18 meses, el precio del proyecto subió unos $4 millones
Mal estado de puentes aumenta costo y peligro

• Estudio donado por Japón determinó que estructuras cumplieron vida útil
• Dudas sobre el valor real de los trabajos es la causa del retraso, según Viceministro de Obras Públicas

Danny Canales
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Un estudio donado por Japón a inicios del año pasado alertó sobre la urgencia de reparar diez puentes ubicados en las principales rutas del país, argumentando que ya cumplieron o están por llegar al límite de su vida útil.
Año y medio más tarde de esa recomendación, las autoridades encargadas de velar por el buen estado de la red vial todavía no precisan la fecha en que iniciarán las obras de mantenimiento de las deterioradas estructuras.
La demora no solo provoca un mayor desgaste de los puentes, sino que además ha encarecido el costo de los trabajos como consecuencia del alza de los materiales de construcción.
En el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) justifican el atraso en que deberán encomendar un nuevo estudio, precisamente para actualizar el valor de las obras de mantenimiento que se requieren contratar.
El análisis de las estructuras, elaborado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) en enero de 2007, señaló que si bien en ese momento no había riesgo de que algún puente colapsara, previno que de no atenderse el problema la situación podría cambiar.
Lo anterior porque actualmente el tránsito y el peso permitido son mayores a los estimados en la década de 1950, cuando se diseñaron los puentes, y a que las estructuras han sufrido desgaste por el paso y las inclemencias del tiempo e incluso los terremotos que han afectado al país.
De acuerdo con las disposiciones de la oficina Federal de Carreteras de Estados Unidos, mediante las cuales se rige la construcción de puentes en el país, las estructuras fueron concebidas para 50 años de vida, siempre que se les brindara un adecuado programa de mantenimiento a partir de su vigésimo año.
No obstante, un alto porcentaje de los puentes a lo largo del territorio supera o está cerca de llegar a la edad máxima de vigencia y aparte de ello no ha recibido las intervenciones necesarias para prolongar su duración.
La carretera Interamericana Norte es una de las más críticas, pues la mayoría de sus puentes ya supera la vida útil —el Aranjuez por ejemplo tiene 55 años— y adicionalmente se amplió el peso mínimo permitido en 18 toneladas sin que se le hubieran reforzado sus bases.
A pesar del desgaste que ha sufrido la red en todo este tiempo, en el país no existían —antes del estudio donado por Japón— ni siquiera manuales sobre cómo dar mantenimiento a los puentes. Otra conclusión es que las empresas constructoras carecen de conocimiento y tecnología para repararlos.
Como consecuencia de ese desamparo en que han estado las estructuras, actualmente presentan desde grietas en la losa asfáltica hasta desgaste y erosión en las bases que sostienen las pesadas estructuras, alerta el estudio.
De acuerdo con las estimaciones realizadas por JICA, si el MOPT hubiera contratado los trabajos de conservación en el momento que le entregaron el informe, la inversión por realizar no hubiese sobrepasado los $11 millones.
Ahora, 18 meses más tarde, los cálculos preliminares realizados por el Departamento de Puentes del MOPT apuntan a que el valor de las obras habría crecido al menos $4 millones.
Precisamente la duda sobre el costo de los trabajos que se deberán hacer es lo que le ha impedido al MOPT contratar las reparaciones urgentes, aseguró Pedro Castro, viceministro de Obras Públicas.
“No queremos darnos cuenta en media construcción de que los precios estimados eran ruinosos o más bien excesivos y tener que correr para actualizarlos”, justificó Castro.
Para conocer el costo real de los materiales y mano de obra que se necesita, el MOPT contratará un nuevo estudio y estima tenerlo listo “en unos dos meses”, dijo el funcionario.
Asimismo agregó que “estamos trabajando con la intención de iniciar las reparaciones a finales de este año o principios del próximo”, siempre que no surjan contratiempos.
En esta ocasión el presupuesto no es la limitación debido a que los recursos para la intervención de los puentes fueron contemplados en el plan de gastos del MOPT de este año.
Para conocer el estado de la red, JICA tomó una muestra representativa de 29 puentes de cinco de las rutas primarias más importantes y de una radial urbana de alto tránsito.
El estudio incluyó además los diseños y presupuestos para reparar las diez estructuras más dañadas y definió los lineamientos que debe seguir el MOPT en la atención de los puentes.
El análisis alerta también sobre las fuertes pérdidas económicas que sufriría el país en caso de que un puente llegue a colapsar.
“Los trabajos de mantenimiento insuficientes e inadecuados han acelerado los daños y permitido el declive del rendimiento de los puentes”, concluye el estudio de la JICA.
Además cuestiona la falta de personal y de capacitación de los ingenieros que trabajan en las tareas de conservación de los puentes.



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