Machillo y su capacidad para el jaque ​mate
Joel Campbell ingresó con piernas frescas para destruir a una sosegada defensa estadounidense. Ezequiel Becerra-AFP/La República
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Costa Rica le pasó por encima a Estados Unidos en un duelo que no tenía tintes de favorecer tanto a la Tricolor ante la necesidad del rival de sumar puntos, sin embargo la paciencia del seleccionador Óscar Ramírez dejó callado a más de uno que lo cuestionó por su alineación y planteamiento.

El “Machillo” es muy fiel a su estilo y con este muere. A pesar de que Costa Rica en eliminatorias anteriores se abalanzó hacia su rival norteamericano en los primeros 15 minutos buscando conseguir una anotación temprana, esta Selección fue diferente y utilizó la fórmula Ramírez.

En los primeros 45 minutos buscaron los espacios para penetrar esa doble fila de centrales y volantes que se aglutinaron en el medio campo y complicaron a Borges, Ruiz, Azofeifa y Bolaños, que en medio campo no podían desplazarse y tocar con facilidad.

Sin embargo, la última línea estadounidense se colocó muy arriba, jugando el fuera de juego y presionando la cintura de la escuadra tica.

A partir de ahí la sapiencia de Ramírez al buscar las diagonales y un juego más largo que le permitiera romper el fuera de juego, y así nace la primera anotación de la Sele.

Bryan Ruiz aprovechó un hueco que quedó en la media y asistió a Bolaños que rompió el fuera de juego, y a partir de ahí el talento del cabeceo de Venegas que le gana la posición al defensor y gira su cuello perfectamente.

Con respecto a la alineación, el timonel nacional tampoco se equivocó. José Salvatierra entendió a la perfección la orden de su jefe, cerrar esa banda derecha al joven Pulisic que con su velocidad podía desestabilizar a cualquiera y ahí lo hizo. La joven promesa del Borussia Dortmund ni se sintió.

Por otro lado, Venegas fue el as bajo la manga del “Macho”. Su movilidad desestabilizó a una línea de tres robles gringos y los hizo ver mal.

A pesar de la estatura y poder físico que colocaron en la retaguardia, los movimientos por los costados desestabilizaron y se crearon los espacios para perder las ataduras.

Lamentablemente para el espectáculo, Estados Unidos llegó a especular, sabiendo que el empate es un negocio redondo en un país donde no tienen cómo salir con vida, esto le sirvió a la Sele para ordenarse y montar su estrategia sobre la jugada.

Además, los cambios acertados le dieron mayor fluidez. Un Joel Campbell fresco trituró la zaga rival, Tejeda le quitó presión a un agotado Borges y Wallace se sumó a la fiesta.

Al mejor estilo del ajedrecista Bobby Fischer, el “Macho” movió sus fichas y dejó casi en jaque mate a una selección estadounidense que agoniza en el fondo de la tabla.


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