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Lunes, 19 de agosto de 2019



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Miguel Ángel Agüero fue pionero y referente del periodismo de sátira

Machaco dice adiós, pero su voz nunca callará

Comunicador tenía un humor fino, pero también olfato para descubrir historias positivas

Esteban Arrieta [email protected] | Lunes 01 julio, 2019

Miguelito tomando café
: A los 84 años edad, y producto de una falla cardíaca, Miguel Ángel Agüero, periodista y editor de La Machaca en LA REPÚBLICA, falleció el jueves anterior. El comunicador trabajó hasta el 14 de junio. Gerson Vargas/La República


Sonrisa afable, excelente conversador, analista puntilloso y compañero único que siempre tenía una salida ingeniosa. Así era Miguel Ángel Agüero, periodista y editor de La Machaca hasta el jueves anterior, cuando un fallo cardíaco silenció al fin la voz de uno de los colegas del periodismo de sátira más extraordinario que ha visto Costa Rica.

Durante décadas, “Machaco”, como le conocieron sus amigos, retrató a Costa Rica con su fino humor, pero también tuvo el ojo y el olfato periodístico para reconocer las buenas historias, aquellas que inspiran y le dan sentido a la vida.

Miguel Ángel Agüero •1934 - 2019•

Porque siempre te llevaremos en nuestros corazones, fue un honor para nosotros haber trabajado y aprendido a tu lado. De parte de todo el equipo de La República. ¡Te extrañaremos amigo! #EnHonor #LaMachaca Miguel Ángel Agüero •1934 - 2019•

Publicado por La República en Viernes, 28 de junio de 2019

Quizá por ello recibió grandes honores en la vida, como el Premio de la Libertad 2012, otorgado por el Observatorio de la Libertad de Expresión.

Fue accionista de su amado Saprissa, al que trató de salvar de la crisis financiera y del cual señalaba “que no me deja ser humilde”, cuando se refería a conquistas deportivas.

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En esencia, don Miguel fue un cronista de la vida hasta sus 84 años, prueba de ello es que en su página diaria incluía un fotomontaje central de corte humorístico, con unos diez temas de actualidad que “machaqueaba”, guardando siempre un espacio para un graffiti con frases de pensadores como Tolstói, Nietzsche o Franklin.

“La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar”, fue la última frase que escogió de Vargas Llosa para engalanar La Machaca.

Durante décadas, la rutina de Agüero fue la misma: levantarse a las 8:00 a.m., ver los periódicos -en los últimos años en línea- llegar a LA REPÚBLICA a eso de las 11:00 a.m., conversar con los colegas sobre los temas nacionales, medio en broma y medio en serio; a partir de ahí, hacer su trabajo hasta las 3:30 p.m. cuando terminaba y compartía un café con algunos de sus compañeros para hablar de deportes, política, redacción, problemas nacionales y por supuesto, uno que otro asunto que solo los amigos hablan.

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“Soy una persona muy inquieta, no soporto estar en mi casa tres días sin salir. Para mí, la felicidad es venir a trabajar y espero hacerlo hasta que la salud me lo permita”, dijo Machaco en una entrevista con este medio en diciembre de 2014.

Su última crónica fue escrita el viernes 14 de junio, cuando hizo referencia a la reducción de las exportaciones, acotando que “no hay que perder la fe”. Además de hacer una mención al desorden que tiene el Ministerio de Hacienda en cuanto al reglamento del IVA y el cobro de nuevos impuestos, escribiendo que: “ojalá que cobren parejo y no solo a unos poquiticos como sucede en este tipo de situaciones”.

En su extensa carrera periodística de más de 50 años, Agüero fue redactor de deportes y cronista de política, además de asistente de director en el diario La Prensa Libre, donde cruzó fronteras del periodismo e inició su página de opinión La Purruja, la cual editó hasta 1989, cuando se pasó a LA REPÚBLICA para iniciar su querida Machaca que le dio vida durante 30 años en el ejercicio profesional.

Don Miguel Agüero nació el 4 de diciembre de 1934, en Barrio México. Trabajó en contabilidad y como vendedor; además, fue expendedor de gasolina en Nueva York. En algún momento también vivió en México y tuvo la dicha de viajar por todo el mundo gracias a su labor como periodista.

A pesar de que su trabajo era satirizar situaciones de vida, nunca llegó a tener problemas legales, pues era un hombre capaz de reconocer sus errores y además, tenía el don de hacer reír a todos, incluso a los que se enojaban con él.

“Puede haber dos razones: la primera, que La Machaca no ataca personas en su plano personal, la segunda puede ser que estas sepan disimular muy bien (…) La Machaca punza a todos por parejo, porque si no, sería una Machaca poco honesta. La función de la página es criticar las cosas que están mal hechas por quien sea. La amistad no da inmunidad. Tampoco me meto en la vida privada de las personas, porque eso es otra cosa”, dijo Agüero

La tecnología nunca fue un obstáculo para que él no hiciera su trabajo; incluso se entusiasmó con un iPhone y el acceso a Netflix para ver algunas de sus series favoritas como “The Blacklist”, “Suits” y “Mad Men”. En el escritorio de la oficina dejó su kindle, donde disfrutó releyendo algunos clásicos de la literatura como 1984 de George Orwell y otras obras contemporáneas de Arturo Pérez Reverte, por recomendación de sus compañeros.

Las honras fúnebres de “Miguelito” fueron el viernes anterior, y aunque ya no podemos compartir su sonrisa y alegría, su voz siempre estará presente en nuestros corazones, como la pequeña Machaca que acompañaba su página en LA REPÚBLICA, susurrando al oído, dando consejos.

Adiós don Miguel, le recordaremos siempre con mucho cariño.


¿Quién era?


Nombre Miguel Ángel Agüero
Puesto Periodista y editor de La Machaca

Experiencia
  • Editor de La Machaca en La República
  • Periodista de política
  • Periodista de deportes


Formación
  • Autodidacta




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